publicado el: 4 octubre 2020 - 21:36
Hurr, una persona libre

Islamaldia - Era alguien perdido entre el paraíso y el infierno.Él solo deseaba el paraíso, aún si su cuerpo se hiciera pedazo y se quemara en el fuego.

Hurr era de una familia que entre los musulmanes era reconocida por su dignidad. El mismo Hurr era valorado como uno de los hombres más valientes de Kufa.

Una voz ha resonado en sus oídos: "¿Hay alguien que nos clame por Dios?" "¿Hay alguien que defienda el santuario del Mensajero de Dios?"

Hay una dura batalla en su existencia por juntar la vida en el mundo y la del más allá.

Él es quien ha venido con mil jinetes de parte de Ubaydalah ibn Ziyad.

Cuando el Imam Husain (P) los miró, se paró junto a sus compañeros y del mismo modo Hurr se paró al lado de su ejército. El Imam dijo: “¡Oh gente! ¿Quiénes son ustedes?".

Respondieron: Somos gente del emir Ibn Ziyad.

El Imam preguntó: "¿Quién es su comandante?".

Ellos gritaron: Hurr ibn Yazid al-Riyahi.

El Imam exclamó: "¡Ay de ti, hijo de Yazid! ¿Estás a nuestro favor o en nuestra contra?". Hur anunció: ¡Frente a ti, oh Aba Abdulá!

Hurr no es de quienes han escrito una carta a Husain para invitarlo a Kufa. Él está a cargo de cerrarle el paso al Imam Husain y llevarlo ante Ubaydalah ibn Ziyad.

Hurr está tan decidido en esta misión que impidió que la caravana siguiera adelante y les obstruyó el camino.

El Imam se dirigió a Hurr vociferándole: "¡Qué tu madre pase luto por ti! ¿Qué buscas hacer?"

Hurr respondió: Juro por Dios, si otra persona me hubiera dicho esto, le respondería fuertemente; Pero, nadie puede hablar mal de tu gran madre. puedo decir esto sobre tu madre; No hay más remedio que llevarte ante Ubaydalah ibn Ziyad.

Este dicho provenía del eco de las palabras del Mensajero de Dios, quien dijo al pueblo que dejaría dos cosas valiosas entre ellos tras su partida, y una de ellas era su familia purificada. Y ahora Hurr está ante Husain, el nieto del Mensajero de Dios, hijo de la hija del Profeta de Dios.

Y ¿se puede mencionar algo acerca de Husain excepto la magnanimidad? En el camino de la Meca rumbo a Kufa, cuando Hurr alcanzó con un millar de jinetes para bloquear el camino del Imam Husain y mientras la sed había vencido a Hurr y sus compañeros por haber recorrido ellos un largo camino, el Imam Husain, al observar su sed, ordenó que se les diera de beber a todos ellos.

Hurr ya sabe bien que los compañeros de Husain, como Zuhair, después de que él recibiera la carta de Ubaydalah en la que le ordenaba ser rígido frente a Husain y sus compañeros, no dudaban rechazar esta orden.

aun así, el discurso de Husain es una cosa: Nosotros no iniciaremos la batalla.

Es que aunque Husain ama el martirio y no teme a la muerte y lo considera una fuente de belleza y un adorno de la vida, no tiende a matar a otros y renuncia a eso, a menos que otros empiecen a atacar.

Él aun sabe muy bien que Husain ha guardado su dignidad ante su ejército y ha aceptado su presidencia de la oración ante las tropas del mismo.

¿Pero es posible perjudicar, ante el juicio del ego, la justicia de Husain y es posible aceptar alguien mejor que él para ser seguido en la oración?

Al mediodía, cuando llegó el momento de la oración, el Imam le señaló a Hayay ibn Masruq que recitara la llamada a la oración. que Dios tenga misericordia de ti, y proclama iqāma de la oración para que realicemos el rezo religioso". Hayay pregonó la llamada a la oración y nada más a terminar de hacerlo,

Después el Imam preguntó a Hurr ibn Yazid: "¡hijo de Yazid! ¿Quieres llevar a cabo la oración con tu ejército y yo lo hago con mis compañeros?"

Hurr respondió: Nosotros te seguiremos. Husain le indicó a Hayay ibn Masruq: "Proclama la iqāma", y él lo hizo.

Entonces, el Imam se paró al frente y todos rezaron juntos.

En la pausa entre los dos rezos, el Imam empezó a dar un discurso y dijo: No vine a esta ciudad, sino luego de que sus cartas me llegaron y sus mensajeros vinieron hacia mi diciendo: ven hacia nosotros, no tenemos ningún líder y se espera que Dios, a través de ti, nos reúna en el eje de la guía. Y ahora me tienen aquí, mientras rompen la lealtad que juraron".

"¡Oh gente! Yo soy el hijo de la hija del Profeta de Dios. Merecemos gobernar sobre ustedes más que estos reclamantes sin fundamento y aquellos que actúan injusta y opresivamente entre ustedes. Si creéis en Dios y reconocéis la verdad para las personas dueñas de verdad, en eso se nota la satisfacción de Dios, y si estáis insatisfechos con nosotros y no reconocéis nuestra verdad, y vuestra opinión es contraria a las cartas que han llegado y tus mensajeros han asegurado, volveré".

Hurr aun insiste en su decisión y está determinado para entregar a Husain a Ibn Ziyad.

No obstante, es un hombre libre que no puede engañarse a sí mismo, o tal vez se puede decir que, junto a Husain, está tan embriagado (por la presencia ante Dios) que no puede mentir en respuesta a Husain, quien objeta su atasco y le pide ordenar que los dos ejércitos se enfrenten y Hurr también enfrente al Imam. 

Él dijo: ¡Oh Aba Abdulá! No estoy a cargo de matarte. Solo estoy encargado de no dejarte hasta llevarte ante Ibn Ziyad. juro por Dios, no aspiró a que Dios me pruebe con tu caso; Pero yo he prometido lealtad a este pueblo y [entonces] fui hacia ti. Sé que nadie de esta umma entrará en la resurrección, a menos que espera la intercesión de su antepasado, Mahoma, la paz sea con él y su familia, me temo que si lucho contigo, mi mundo y el más allá perecerán.

En la profundidad de Hurr existe de nuevo una lucha entre el mundo y el más allá.

Las cálidas palabras del Imam, empezaron a impactarle a Hurr. "¡Oh Hurr! "¡Parece que estás informando de mi muerte!". Hurr dijo: Sí, ¡oh Aba Abdulá! No tengo ninguna duda al respecto, a menos que regreses al lugar de donde has venido.

Husain exclamó: "No sé qué decir; Pero digo las mismas palabras del hombre de Aws que dijo: Me voy, la muerte no es una desgracia para un hombre noble, cuando intenta hacer el bien, la yihad en nombre de un musulmán que sacrifica su vida por los hombres justos, se aleja de los males y hace frente a los delincuentes, ofrezco mi vida y no quiero que sobreviva para enfrentar un ejército grande y sediento de sangre.

El Imam decía: Para llegar a la humillación, basta con vivir degradantemente.

Las aptitudes humanas y la dignidad de la caravana del Imam Husain despertaron y excitaron a Hurr y él se preguntó a sí mismo: Me veo entre el paraíso y el infierno, pero no prefiero nada más que el paraíso; Aunque mi cuerpo se rompa en pedazos y me quemen en el fuego. Por lo tanto, se liberó del infierno (el ejército de Yazid) y se alcanzó al ejército del Imam Husain.

Hurr se acercó a los compañeros del Imam y puso su escudo al revés. Las tropas dijeron: Él es una persona que quiere estar a salvo. Cuando se acercó, lo reconocieron, saludó a Husain y le dijo: Oh hijo del Mensajero de Dios, quiero sacrificar mi vida por ti, te acompañaré para abrir tu paso. Juro por Dios que no imaginaba que esta gente no aceptara tus propuestas y que se comportara tan groseramente.

Me pregunté a mí mismo: no hay problema si ayudo a esta gente en algunos asuntos para que no piensen que he renunciado a su obediencia; pero, ya sé que estaba equivocado. Ahora he venido a arrepentirme ante Dios por lo que he hecho y quiero hasta perder mi vida en este camino.

Él Imam le dijo que sin duda Dios aceptaba su arrepentimiento y le perdonaba.

Entonces se dirigió, con el permiso de Husain, al campo de batalla y dijo: Oh, gente de Kufa, ¿Invitaron a este hombre justo y cuando vino hacia ustedes, tienen la intención de entregarlo? ¿Al principio dijeron que se sacrificarían por él y ahora pretenden matarlo cruelmente?

Lo habéis rodeado por todos lados. ¿Le habéis obstruido el camino por todos lados para no dejarle irse a un lugar seguro de las vastas tierras de Dios? Él ahora está en sus manos como cautivo, ni es poseedor de su beneficio ni es capaz de apartar el daño de sí mismo. El agua corriente del Éufrates, de la que beben judíos, cristianos y magos y en la que nadan los animales de Irak, se la habéis atrancado a su esposa, hijos y familia. Después de Mahoma, os habéis comportado mal con su familia. Que Dios no os provea de agua a vosotros durante aquel gran día de sed.

Y se precipitó valientemente en pisar el medio del enemigo y mató a varios de los enemigos atrevidos y heroicos. Y al final, consiguió el gran valor que fue el martirio.

Y Hurr empezó a luchar valientemente y perdió su vida en el camino de la libertad y la justicia.

Después de su martirio el Imam refiriéndose a Hurr dijo: En el momento del martirio de Hurr, los compañeros del Imam Husain lo llevaron ante el Imam. Mientras Hurr carecía de fuerza en su cuerpo, El Imam limpiaba el polvo de su rostro y decía: "¡Eres libre tal como tu madre te bautizó libre (Hurr)! ¡Eres libre en este mundo y en el de más allá!

ZB/ MT/ YSC

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