publicado el: 13 octubre 2020 - 23:27

Detrás de la Pantalla: El irlandés

la historia del afilado cuchillo del liberalismo al gobierno mafioso estadounidense
Detrás de la Pantalla: El irlandés

Segundopaso - La película “El irlandés”, en sus capas ocultas, da el cuchillo afilado del liberalismo a los asesinos de la mafia, y en el extremo perfeccionismo, quita la vida de los seres humanos.

Martin Scorsese, el director italiano-estadounidense del cine Hollywoodense, para sosegar sus propios ánimos y los de la compañía de medios Netflix, invitó al equipo con el que anteriormente había logrado elogios de los críticos en sus otras producciones cinematográficas y televisivas, e inició el rodaje de “El irlandés” con la presencia de célebres actores del cine como Robert De Niro, Al Pacino y Joe Pesci, y en el año 2019, este producto fue enviado a Netflix. El guion de esta obra ha sido escrito por el hábil libretista Steven Zaillian. Esta película épica de gánsteres, está basada en el libro biográfico “Jimmy Hoffa - Caso cerrado”, de Charles Brandt.

Sinopsis

La película narra la vida de un irlandés, llamado Frank Sheeran, con la interesante interpretación de Robert De Niro. Frank es un obediente ciudadano que trabaja para una empresa distribuidora de carne. A continuación, accidentalmente se conoce con el jefe de un grupo mafioso, llamado Russell Bufalino, interpretado por Joe Pesci y se convierte en uno de sus subalternos. Precisamente, la mafia es la que encuentra a la persona adecuada, desde sus primeros encuentros se percata que Frank, además de su desempeño laboral, también lleva la violencia prestada de parte de la guerra. En este punto, Frank entra en el sistema de la mafia. La primera chispa del cambio de Frank es cuando en una misión, debe detonar una bomba en un edificio de servicios de lavandería, donde se dice que trabajan varios judíos. Frank se entera de que esto va en contra de los intereses de uno de los jefes de la mafia, interpretado por Harvey Keitel, que se llama Bruno. Ahora, al darse cuenta de la complejidad de los asuntos de la mafia, asesina a una persona para entrar oficialmente en el mundo de la mafia.

No pasa mucho tiempo y la relación entre Russell y Frank se hace más íntima que la de un jefe y su subalterno. La amistad e intimidad entre estas dos personas se deriva de la confianza de Russell hacia Frank. Entre los trabajos y los favores de Russell hacia otras personas y ejecutados por Frank, está el caso de un hombre llamado Jimmy Hoffa, con la brillante y estupenda representación de Al Pacino, quien necesita ayuda, y Russell ordena a Frank encargarse de este asunto.

Jimmy es el líder de la Unidad Internacional de Camioneros, cuyo periodo coincide con la presidencia de John F. Kennedy, siendo uno de sus rivales en los mercados financieros. Está seriamente en una batalla mafiosa y desacuerdo con John F. Kennedy, y Frank le ayuda mucho al respecto. Se entabla nuevamente una relación amistosa muy seria entre Frank y Jimmy y se forma el hermoso triángulo de personajes del cuento; es decir, Frank, Jimmy y Russell. El triángulo que Scorsese lo ha dibujado como un ingeniero experto y ha elegido sus tres vértices con mucho cuidado y hermosura.

La historia se narra en diferentes momentos y a veces, escuchamos la voz de Frank como el narrador.

Análisis

La historia de la película, narra la vida de unos asesinos a sueldo que, aunque están comprometidos con sus trabajos, no respetan ningún valor humano. Y este es el principal elemento de la escuela del liberalismo, donde el individuo y sus intereses son considerados como superiores a las posiciones y los valores fundamentales de los demás. Para ellos, cuánto más poder tengan las personas, más libertad tendrán para quitar la vida de otros, con el fin de proteger sus intereses personales. La mafia occidental es la precursora de la escuela del liberalismo, lo que se ha demostrado para la humanidad, mediante el arte del cine Hollywoodense. El veneno de la extrema libertad ha hundido tan profundo al cuerpo de los países occidentales y al de EE.UU., al punto que para separar esta cultura falsa, impía e incluso antirreligiosa, no se podría imaginar otra cosa que un milagro. Y para hacer conocer los verdaderos valores humanos y atender la visión superior y divina, se debe idear un remedio.

En la actualidad, cuando tanto se pregona sobre los derechos humanos, si alguien es asesinado injustamente en Occidente por la policía, o el sistema policial mafioso, esto es el resultado del cine hollywoodense y la historia de estos países, cuyos orígenes se derivan del liberalismo y el individualismo. En la película “El irlandés”, Frank que es un simple empleado, logrando un falso poder, puede asesinar a cualquier persona, sin que lo detengan o sea citado por alguna ley o tribunal. En realidad, Frank a través de su espíritu animal, muestra la libertad ilimitada, que actualmente en el mundo occidental, se ha salido de su nido como un dragón y quita la vida de muchos seres humanos.

La obra de Scorsese pretende presentar dos particularidades; una es el poder que los países occidentales, especialmente EE.UU., están inspirando, queriendo decirle al mundo que: somos nosotros los que podemos hacer todo, sin ningún temor a las autoridades jurídicas, y estamos inspirando una mafia mundial; y la otra, es de mostrar a los judíos como víctimas de la mafia, queriendo decir que si EE.UU. sufre por la mafia, no tiene nada que ver con el sionismo. Y humillándolos, insultándolos y ridiculizándolos, muestra un rostro oprimido de los mismos.

La mafia y el gobierno estadounidense

En algunas de las escenas, en las que observamos el encuentro entre Jimmy Hoffa con el entonces gobierno estadounidense y el propio John F Kennedy, incluso por las presiones de la familia Kennedy, Jimmy se mete en la cárcel. Por lo tanto, junto a analizar la película, vale revisar brevemente la historia de la mafia y su relación con el gobierno estadounidense.

Se puede decir que la formación de la mafia estadounidense tuvo lugar aproximadamente con la llegada de los migrantes italianos sicilianos a EE.UU. en el siglo XIX. Inicialmente, para protegerse a sí mismos ante el sistema o mejor, ante el gobierno, formaron grupos familiares con el objetivo de defender sus propios intereses. Principalmente, en Italia estas familias patriarcales eran preferidas sobre el gobierno. Al mismo tiempo, la formación de la mafia se debió al intento de proteger sus propios intereses frente a la transición del sistema feudal al sistema capitalista. La relación entre el gobierno y la mafia siempre ha sido estrecha y en todo momento, las dos partes se han otorgado ventajas entre sí. Se puede decir con firmeza que si el gobierno ha establecido restricciones (a veces por error), ha allanado el camino para la presencia de la mafia y beneficiarle de esa manera. Entre estas famosas leyes, nos podemos referir a la ley de prohibición de la comercialización de bebidas alcohólicas en la década de 1920, que condujo a la entrada de los jefes mafiosos, como Al Capone, en el contrabando de bebidas alcohólicas. Este fue un ejercicio muy lucrativo que hizo ricos a muchos de ellos.

Por otro lado, el gobierno no podía ignorar la fuerte penetración de la mafia. Por lo tanto, detenían a célebres mafiosos, como Luciano, porque los servicios de inteligencia estadounidense, utilizaban de su influencia para controlar el sindicato y las huelgas. Así mismo, durante la Segunda Guerra Mundial, aconteció nuevamente la infiltración de mafiosos como Luciano, la que ayudó a las fuerzas estadounidenses, porque Luciano podía lograr información útil del ejército de Mussolini, mediante sus agentes en Italia, y entregársela al ejército de EE.UU. Por eso, el gobierno y la mafia han tenido relaciones bilaterales en muchas ocasiones. Naturalmente, la mafia no se habría abstenido de hacerlo, si hubiera podido poner a alguien en la presidencia de EE.UU., que apoyase los intereses de la mafia con sus influencias.

Como ocurre a continuación, se dice que John F Kennedy, Frank Sinatra, el actor estadounidense, y el gánster Giancana, los tres tenían una amante en común y esta relación entre bastidores, en cierto modo, fue la que Kennedy y la mafia tenían en común. También en el tiempo de Kennedy, estos dos grupos acordaron invadir Cuba y derrocar a Fidel Castro; porque así la mafia obtenía sus casinos en la Habana, y el gobierno permanecía a salvo de la influencia de la ideología comunista que reinaba en cuba. Pero cuando fracasaron después de varias operaciones, como por ejemplo la invasión de la Bahía de Cochinos, se produjeron conflictos entre ellos, lo que pudo haber sido uno de los motivos del asesinato de Kennedy.

Ahora, además de los dos polos, el de la mafia y el del gobierno, también en la década de los 60 y los 70, el común de la gente se dio cuenta gradualmente de la naturaleza de la mafia y sentían curiosidad por su mecanismo de funcionamiento interno. Incluso en la película “Good Fellas”, vemos que ser un gánster es más popular que convertirse en presidente de EE.UU. Como si un ciudadano normal, no pudiera ganar lo suficiente para vivir trabajando para el gobierno, y si surgía la oportunidad, intentaría infiltrarse en uno de estos grupos. La mafia también, vigilaba constantemente a las personas para emplear a los mejores y más confiables, y hacer crecerlos en su sistema.

Victimización de los judíos

En una parte de la película, uno de los jefes de los grupos de la mafia que es dueño de una empresa de servicio de lavandería, le pide a Frank que prenda fuego al nuevo taller de lavandería, que también funciona muy bien, pero ha interrumpido los ingresos de dicha empresa, y se dice que pertenece a un judío; pues le pide a Frank que lo queme con sus judíos. En la noche en que Frank se prepara para llevar a cabo la operación, Russell llama a Frank y le habla sobre este tema, le explica la verdad y le dice que el dueño de lavandería, Bruno, es uno de sus íntimos amigos.

Durante mucho tiempo Hollywood ha venido intentado presentar a los judíos a la sociedad, como si fueran un pueblo muy oprimido y debieran ser compadecidos por la comunidad internacional; desde la Torá hasta las películas de hace algunas décadas, como “Los Diez Mandamientos” que habla de la opresión sufrida por los judíos. En esta película también, si Russell no hubiera detenido a Frank, el camionero habría iniciado una leyenda como la del Holocausto, y quemando a los judíos, mostrarlos como los más oprimidos. Una de las capas ocultas de la película, es humillar a los  judíos para representarlos como víctimas, mientras sabemos cual es la principal mafia entre bastidores de los asuntos políticos y económicos del mundo. En la secuencia en la que Bruno, el dueño de la lavandería, se ha sentado en una mesa redonda junto con Russell y Frank, Bruno dice: “¿te ha dicho que aquí trabajan unos criados judíos?”. En esta secuencia, observamos claramente la humillación de los judíos, que no tiene otro propósito que representar la cara oprimida de los judíos, mientras que cuando se habla del judaísmo, las mentes serán atraídas hacia Israel, y los ponen como una referencia mental para demostrar indirectamente oprimida, la cara de este pueblo depredador, y les hace olvidar a sus espectadores la sombra opresora que ha arrojado sobre otras naciones.

Última secuencia

Aunque la película “El irlandés” echa un vistazo a la historia de un hombre llamado Frank, que pasa de ser un conductor comprometido, a un asesino profesional, tiene dentro de sí unas capas ocultas para darles el cuchillo afilado del liberalismo a los asesinos mafiosos y facilitar el ejercicio de quitar la vida a los seres humanos en el extremo del egoísmo y el utilitarismo. Por otro lado, pretende decir que la mafia es la potencia de EE.UU., y que mediante la fuerza de los grupos de la mafia, es capaz de llevar a los humanos al cementerio, sin que lo impida ninguna ley o marco específico.

Mateo Fuladvand/ ZHN/ AA

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