publicado el: 22 octubre 2020 - 21:12
Irán y la guerra en Nagorno Karabaj

Segundopaso - La crisis de Karabaj se ha convertido en la primera noticia en la región durante el mes de octubre, y la guerra entre Armenia y la República de Azerbaiyán ha afectado no solo a estas dos naciones, sino también a los países vecinos.

La cuestión de Nagorno Karabaj, como todas las tensiones políticas en la era postsoviética, devino del vacío de poder resultante del colapso de una potencia mundial. El conflicto de Nagorno Karabaj comenzó en los años previos al colapso de la Unión Soviética, en la década de los noventa, cuando el 20 % del territorio de la República de Azerbaiyán fue ocupado y un millón de ciudadanos azeríes fueron expulsados.

Negociones de Teherán

A medida que se intensificaba la crisis, los vecinos de estos dos dos países y las potencias internacionales buscaban soluciones: la República Islámica de Irán fue uno de los Estados que apostó por una política de mediación y de conversaciones de paz en Teherán, lo que se prolongó por 10 meses. No obstante, debido al sabotaje de las potencias regionales e internacionales, dicha mediación fracasó, porque, de haber dado resultado, Irán habría comenzado a tener un importante papel en el Cáucaso y Asia Central.

En los mismos años, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó cuatro resoluciones pidiendo a los separatistas y al gobierno armenio que reconsideraran y renunciaran a la ocupación y se retiraran de los territorios ocupados, pero Armenia no secundó ninguna de dichas resoluciones.

Durante este período, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) formó un grupo llamado Minsk, que incluye a Estados Unidos, Rusia, Francia y a otros países.

Desde 1992, después del alto el fuego, el Grupo de Minsk ha tratado de proporcionar un marco legal para resolver el conflicto, pero algunos países han utilizado este tema como palanca de presión en sus grandes juegos de poder.

Negociones de paz en Madrid

En la guerra de Karabaj, no solo se ocupó el territorio de la región de Nagorno Karabaj, sino también otras 7 ciudades de la República de Azerbaiyán. La parte armenia, además de la zona reclamada, ocupó 5 regiones que fueron objeto de las conversaciones de Madrid de 2007.

En las conversaciones se pidió al gobierno armenio que evacuara las cinco regiones y se las devolviera a Azerbaiyán. Luego, en un segundo paso, se inició un proceso para determinar la situación de Nagorno Karabaj, pero Armenia se negó de plano.

El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó las resoluciones 822, 853, 884 y 874 y las propuestas del ministro de Relaciones Exteriores de Rusia y de muchos otros, pero no se llegó a ninguna solución, porque el tema se había convertido en tabú en la política interna de Armenia.

Irán en la nueva escalada de tensiones

Debido a la escalada reciente de tensión en la región, Rohani, presidente de la República Islámica de Irán, el 6 de octubre, en conversaciones con el presidente de Azerbaiyán, subrayó la importancia de la paz y la seguridad en la región y la perentoriedad del fin de los enfrentamientos militares.

Ali Akbar Velayati, el asesor del Líder Supremo en Asuntos Internacionales, puntualizó en la misma jornada que Armenia debía devolver los territorios ocupados a Azerbaiyán, subrayando que el conflicto se debía solventar por medios políticos no por la vía militar. Tras reiterar el respeto de Irán a la "integridad territorial" de todos los países, en cuanto miembros de las Naciones Unidas, recordó que un país está ocupado por otro.

“Sectores de la parte sur de la República de Azerbaiyán, unas 7 ciudades, están ocupadas por Armenia. Se han adoptado 4 resoluciones en la ONU al respecto y todas requieren que los armenios, que han ocupado estas partes del territorio de Azerbaiyán, los liberen y retrocedan a las fronteras internacionales. Todos los que somos miembros de las Naciones Unidas debemos respetar estos principios. Por eso queremos que Armenia devuelva los territorios ocupados a la República de Azerbaiyán. Más de un millón de azeríes han sido desplazados tras la ocupación de dichas áreas y deben regresar pronto a su tierra natal. Al igual que nos oponemos a la ocupación de Palestina por el régimen sionista, en este caso mantenemos la misma postura”, dijo.

El asesor del Líder de Irán también señaló: “Otro punto a tener en cuenta es que somos vecinos tanto de Armenia como de la República de Azerbaiyán. No nos interesa que estos vecinos luchen entre sí. Armenia es nuestro vecino y tenemos mucho en común con la República de Azerbaiyán en religión, historia y cultura. Pocos países comparten tantos aspectos en común y están tan cerca como la República Islámica de Irán y la República de Azerbaiyán. Estamos profundamente preocupados por el destino de Azerbaiyán y creemos que debe preservar su integridad territorial y recuperar los territorios ocupados. Somos vecinos de Armenia y compartimos una larga historia de vecindad: no queremos que pierdan ni los armenios ni los azeríes. Tanto los musulmanes como los cristianos deben estar completamente a salvo. Deben restablecerse los derechos violados de la República de Azerbaiyán, devolverle los territorios ocupados y poner fin al derramamiento de sangre”.

Velayati, sobre el tema la aparición de terroristas takfiríes en la zona, dijo: espero que no sea cierto. Si es así, todos los que han instigado la situación son responsables de permitir que los extremistas de Al-Qaeda y del ISIS ingresen a esta área sensible. La República Islámica de Irán ha demostrado que tiene capacidad para enfrentarse a ellos, como se vio con los takfiríes de Irak y Siria. El asesor del Líder Supremo al mismo tiempo subrayo: “Tenemos buenas relaciones con Turquía, como dos países vecinos. Esperamos y queremos que Turquía resuelva sus problemas. Pero, como amigos, le recomendamos a Turquía que, en lugar de alentar a una o ambas partes del conflicto, apueste por la paz y por restaurar los derechos usurpados de las partes, especialmente los azeríes, que han perdido parte de su territorio y visto a gran número de sus ciudadanos desplazados y sus ciudades ocupadas. Se les deben devolver”.

El ministro de asuntos exteriores de la República Islámica de Irán, Muhammad Yavad Zarif, mantuvo varios contactos telefónicos con sus pares. El día 7 de octubre, en su segunda conversación telefónica con su homólogo ruso, abordaron la actual situación de Nagorno Karabaj y la forma de ayudar a poner fin al conflicto en la región.

Hassan Rohani, el 10 de octubre, en una conversación telefónica con el presidente de Rusia, afirmo: “El conflicto militar entre los dos países vecinos de Azerbaiyán y Armenia es amargo y preocupante para nosotros”. Añadió: “La posible intervención de terceros países llevará a la generalización del conflicto y la crisis se prolongará. Esto no interesa a los países de la región”.

Refiriéndose a sus contactos con los líderes de Azerbaiyán y Armenia y enfatizando la necesidad de proteger las fronteras de Irán y las vidas los compatriotas que viven en las áreas fronterizas, el presidente Rohani dijo: "La paz en la región es de gran importancia para nosotros".

Rohani reiteró la necesidad de esfuerzos conjuntos y de cooperación colectiva para poner fin al conflicto, establecer un alto el fuego e iniciar conversaciones a fin de resolver las disputas. "Si el conflicto continúa, la situación en la región se complicará más y causará pérdidas financieras y humanas", advirtió.

El presidente, tras elogiar los esfuerzos de Rusia para establecer un alto el fuego y el inicio de conversaciones entre Azerbaiyán y Armenia, destacó la importancia de la implementación del alto el fuego y su continuación, y anunció la disposición de la República Islámica de Irán para brindar asistencia y cooperación.

En respuesta, Vladimir Putin dijo: "La posición de Irán sobre cuestiones regionales, incluida la crisis de Karabaj, es de gran importancia para nosotros, y damos la bienvenida a la continuación de las consultas con Teherán para resolver el problema".

"En primer lugar, se debe detener la guerra", insistió. Putin se refirió igualmente al peligro que supone para la región la intervención de terceros países y la presencia de algunos grupos terroristas en la crisis de Karabaj. Concluyó señalando que los esfuerzos de todos nuestros vecinos deben poner fin a la guerra y al derramamiento de sangre y resolver la crisis por medio del diálogo y la negociación.

DECLARACION ESPECIAL de MPNA

En la reunión ministerial en línea del Movimiento de Países No Alineados (MPNA) el 9 de octubre de 2020, los Estados miembros del MPNA condenaron enérgicamente la reanudación de las hostilidades en el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán y lamentaron la pérdida de vidas y el número de víctimas entre la población civil.

La reunión ministerial del MPNA reafirmo su apoyo a la solución del conflicto entre Armenia y Azerbaiyán sobre la base de las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (S / RES / 822, S / RES / 853, S / RES / 874, S / RES / 884).

Los Estados miembros del MPNA brindaron su firme apoyo a la independencia, soberanía e integridad territorial de la República de Azerbaiyán y expresaron su solidaridad con la República de Azerbaiyán de conformidad con la posición de principio del MPNA.

Además, tomaron nota de la convocatoria pertinente del Secretario General de las Naciones Unidas del 27 de septiembre de 2020.

Código para noticias 1093

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