La Homosexualidad Y Los Desafíos Que Enfrenta El Papa Francisco

Segundopaso - Durante los días que estuve deambulando por las librerías de Montevideo, me llamó la atención el libro De los baños a la calle, que narra sobre el activismo de los homosexuales desde 1984 hasta el 2013. Compré una copia y pasé muchas horas entre sus páginas. Siempre he tenido muchas preguntas sobre este sector de la sociedad, y muchas de ellas siguen sin respuesta.

En los últimos días, varios medios de comunicación de todo el mundo anunciaron el apoyo del Papa Francisco, el líder católico mundial, a las uniones civiles homosexuales en un video documental. Los medios internacionales, incluido el New York Times, anunciaron en un informe que el Papa Francisco dijo que las parejas homosexuales merecen protección legal para su relación: "Los homosexuales tienen derecho a pertenecer a una familia. Ellos son hijos de Dios y tienen derecho a tener una familia. Nadie debe ser expulsado o sentirse miserable por ello" Francisco, por primera vez como Papa, dijo que las parejas homosexuales merecen que su relación sea reconocida legalmente y lo que necesitamos es crear una ley de unión civil. De esta forma, quedarían cubiertos ciertos derechos. `Yo me levanté en este punto´…

En consecuencia, muchos católicos homosexuales y sus aliados fuera de la iglesia dieron la bienvenida a los comentarios del Papa; sin embargo, la oposición de Francisco al matrimonio homosexual sigue siendo absoluta. Sus críticos conservadores en la jerarquía de la iglesia, y especialmente en la facción conservadora de la iglesia en los Estados Unidos, que lo han acusado durante años de diluir las enseñanzas de la religión, encuentran estas declaraciones contradictorias con la predicación de la iglesia.

El obispo Thomas Tobin de Ryland, EE. UU, opositor del Papa, quien dice que la declaración del Papa está claramente en desacuerdo con las antiguas enseñanzas de la iglesia sobre la homosexualidad. El director del documental, el señor Eugene Afinowski, le dijo al New York Times después de que se lanzó el documental que Francisco le había hablado directamente sobre ello. El miércoles pasado, sin embargo, el Vaticano descartó el documental como “noticias viejas”. En cualquier caso, está claro que este tema ha sido y será uno de los retos a los que se ha enfrentado la Iglesia católica durante muchos años. En el 2010, cuando Argentina estaba al límite sobre el matrimonio homosexual, el entonces arzobispo de Buenos Aires (Hoy Papa Francisco) apoyó la idea de uniones civiles para parejas del mismo sexo.

Vuelvo a mis propias preguntas sin resolver. Aunque las enseñanzas de todas las religiones Abrahámicas, es decir, el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam, se oponen a la homosexualidad, ¿Cómo se puede apoyar este fenómeno social antinatural? Según un estudio realizado en el año 1980 en un centro de tratamiento de enfermedades de transmisión sexual en Denver, EE. UU, la incidencia y la prevalencia de la enfermedad fue mayor entre los homosexuales que entre los heterosexuales. Incluso se estima que algunas enfermedades, como el cáncer, son 17 veces más comunes entre los homosexuales. Los estudios de la Agencia Británica de Protección de la Salud (HPA) muestran que el SIDA ha ido en aumento desde el 2007 entre los hombres homosexuales. Aparte de las consecuencias médicas y para la salud, un problema de esta magnitud sin duda alterará el enfoque y provocará importantes alteraciones en el ámbito cultural, psicológico y educativo y la humanidad tendrá que pagar por ello en las próximas décadas para aclarar la invalidez de tal solución.

La solución a este problema ya se ha visto en el mundo islámico. Algunas de estas personas que padecen trastornos sexuales y psicológicos pueden tratarse con la reasignación de género. Esta alternativa ha sido reconocida en algunos países islámicos durante muchos años y también está aprobada por la ley islámica. Sin embargo, muchos países defensores de los homosexuales todavía se oponen y no la reconocen. Entiendo que no todos los homosexuales padecen trastornos sexuales y solo una parte de ellos los padece. Pero, en cualquier caso, ¿No es mejor buscar un tratamiento para gran parte del problema de la homosexualidad en lugar de respaldarlo? Como, por ejemplo, la propuesta de reasignación de género. Esta es la pregunta que todavía enfrentamos y los partidarios de los homosexuales deben considerar su legalización como un símbolo de la libertad si quieren ejercer sus derechos. Un tema que aún no se reconoce en América Latina.

Señor Papa, los homosexuales son ´hijos de Dios´ y tienen derecho a ser tratados y una de las herramientas de tratamiento es el reconocimiento de la reasignación de género. Señor Papa, muchas de estas personas pueden ser asistidas con asesoramiento psicológico y devueltas al centro familiar. Acaso ¿Aprobamos a alguien que está acostumbrado a comer excrementos humanos o buscamos un tratamiento?... Ciertamente, la aprobación es la forma más fácil de despejar el problema y aunque resolverlo tenga sus propias dificultades. Debemos pensarlo.

Mag. Farhad Fallah

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