Episodio 1: El Sello De Los Profetas A Los Ojos De Los Orientalistas

Islamaldia - Con la llegada de los occidentales a varios países, incluido Oriente, un grupo de pensadores buscó comprender esta cultura. El resultado de este esfuerzo fue una ciencia llamada "Estudios Orientales" Uno de los temas que fue considerado por los orientalistas desde el principio fue el conocimiento de Muhammad Mustafá (P) considerado el Sello de los Profetas. Este conocimiento en ocasiones ha ido acompañado de modificaciones intencionales, que en muchos casos incluye dudas acerca de la legitimidad del Sello de los Profetas y la religión del islam, que abordaremos a continuación, en este programa.

El Santo Profeta del islam, el Profeta Muhammad, es el último eslabón en la cadena de profetas divinos que fue elegido para guiar a la humanidad y con su surgimiento y su religión que trascendió en el mundo y cambió. Es un profeta de Oriente que enfatizó en la compasión y la piedad; predicó la igualdad, la hermandad, la paz y la amistad. Su primera voz dirigida a la humanidad fue: "Di: No hay más dios que Alá, para que seas salvado. Y este fue el comienzo del cambio en el mundo, búsqueda del bien y el mal y la investigación sobre quien es, este Sello de los profetas…

Con la llegada de los occidentales a varios países, incluido Oriente, un grupo de pensadores intentó comprender la cultura oriental. El resultado de este esfuerzo fue una ciencia llamada Estudios Orientales. El orientalismo es una ciencia que estudia y reconoce todos los conocimientos y costumbres de los pueblos de Oriente. En otras palabras, cualquiera que investigue o enseñe sobre esta región, ya sea antropólogo, sociólogo, lingüista o similares, es un orientalista. Entonces, son aquellos quienes escriben aspectos diversos, como los problemas, cultura e historia, con cualquier motivo e intención, ya sea científica, simple curiosidad o conocimiento; en otros casos con fines políticos e intenciones hegemónicas militares, económicas, culturales y evangélicas. Ellos han escrito o han dado discursos, pero, todos tienen una cosa en común, la pretensión de conocer Oriente o partes de él. Uno de sus temas más investigados es sobre el Profeta del Islam. En la nueva serie de programas, discutiremos las opiniones de los orientalistas sobre el Mensajero de Dios (P) y trataremos de tener una visión general de la evolución de sus opiniones.

La realidad de Oriente, en su sentido más profundo, cruza la frontera de Asia e incluso cubre gran parte de África. Las enseñanzas de la cultura oriental enfatizan la superioridad de lo espiritual sobre lo material, el significado de la vida y han aclarado la alta posición del ser humano en el sistema de la existencia.

Una breve revisión de la historia antigua de las grandes civilizaciones orientales revela que la religión y la espiritualidad son el factor unificador más importante de estas culturas y las verdades eternas que los profetas de Dios han traído a la humanidad a lo largo de la historia son los principales pilares de las civilizaciones de esta región.

El pensamiento orientalista en su especial atención y acercamiento al mundo islámico, mientras trata de comprender la religión, sus fuentes y raíces ha desafiado a la vez al islam en todos los campos. Occidente experimentó en alguna ocasión el dominio del islam, en Andalucía, y los cristianos devotos consideraron el surgimiento del islam desde el principio como un evento asombroso y una gran innovación. Por lo tanto, algunos estudiosos de la historia de la civilización europea, sintiendo el peligro del poder del islam hicieron propaganda en su contra y de igual forma a su Profeta (P) tanto como pudieron y expresaron las calumnias e insultos más obscenos sobre este Santo Profeta (P). Incluso una figura prominente como Voltaire, escribió una obra contra el Profeta del Islam y la presentó en Francia, aunque más tarde reconsideró su visión sobre el islam. El alcance de esta actitud negativa y fanática fue tal que el autor del libro Muhammad (PB) en Europa declaró en el prefacio del texto en inglés: " En las obras de la gran mayoría de los escritores europeos, Muhammad es retratado como un hombre con grandes defectos morales …"

Con el fin de derribar al Islam de la cima de la dignidad, así como para destruir mentalmente a los pensadores sobre las sociedades islámicas, Occidente trató de destruir, distorsionar y presentar lo malo e inapropiado de sus figuras prominentes. En este sentido, los diferentes grupos de investigadores del Islam europeos, cada uno trataron a su manera a la personalidad del Profeta (P).

En el caso más optimista, se puede decir que la mayoría de los orientalistas no tuvieron acceso a las enseñanzas originales de Oriente o en su mentalidad no pudieron comprenderlas. Por lo tanto, esta cultura y la civilización ha sido descrita como tan imperfecta, incompleta e inexpresiva para los occidentales que ha creado una imagen degradante y ficticia de la tradición oriental.  De igual manera en sus investigaciones, vemos que los primeros orientalistas, con ciertas suposiciones, presentaron informes inexactos y vacíos. Un grupo de pensadores, especialmente en el siglo XIX, tenían estudios más honestos y los investigadores de las últimas décadas han logrado avances significativos.

Desafortunadamente, el orientalismo científico se ha vinculado abierta y encubiertamente a objetivos políticos, hasta el punto de que incluso algunos orientalistas se han convertido en críticos serios de él.

Anne Marie Schimmel escribe al expresar la calidad de la información y la práctica del orientalismo y especialmente de la Iglesia hacia el Islam: "De todas las religiones con las que se ha encontrado el Cristianismo, el Islam ha sido la más incomprendida y la más atacada. La imagen que los narradores medievales del Islam y su Profeta Muhammad (P) tienen en mente está realmente alterada y distorsionada. Esta transformación y distorsión a veces adquirió tales dimensiones que Muhammad (P) – que se escribe y se pronuncia como Mahoma en Occidente- se le consideraba una especie de Dios Todopoderoso y hasta se hablaba de ¡Adorar y glorificar sus estatuas de oro!

Anne-Marie Schimmel

Este nivel de distorsión y malentendido de una religión que prohíbe estrictamente incluso los más mínimos signos de idolatría y cuyo Profeta se llama a sí mismo siervo de Dios, puede deberse a una falta de comprensión adecuada del lenguaje del Islam. Durante los años (1616-1143), se encontraron algunos eruditos que gradualmente comenzaron a estudiar el Corán y el idioma árabe. La señora Anne Marie Schimmel sobre la compilación literaria de este grupo de orientalistas en los siglos XVI y XVII escribe: "Estoy convencida de que (entre los que acusan al Islam de tener defectos) sólo unos pocos han leído el Corán, de entre los que han leído este libro, son mucho menos las personas que han tratado de dar a las palabras y frases el significado correcto a lo que la palabra es propensa…"

En 1842, Gustav Weil intentó describir la vida de Muhammad (P) sobre la base de una separación de lo que parecían ser eventos y hechos históricos. En las décadas siguientes, William Muir, la austriaca Eloys Sprenger y Margoliouth tendían a dar una imagen negativa de Muhammad (P), distorsionando su imagen, quien por el contrario es la versión completa de todas las virtudes que se han manifestado a lo largo de la historia en la línea de los Profetas de Dios y en el mejor de los casos es posible que, se lo haya llamado simplemente un ´reformador social´

Karl Heinrich Emil Becker escribió una vez: "Sabemos mucho sobre los aspectos de Muhammad pero no sabemos sobre cómo tratarlo de manera justa"

Henri Lammens es uno de los orientalistas que ha investigado mucho sobre la historia del Islam y ha sido severamente criticado y desafiado incluso por los no musulmanes. El erudito cristiano George Jordac, en su crítica académica sobre las intenciones del sacerdote belga, lamenta que tales obras sean contrarias al espíritu y al método científico.

George Jordac

Con el tiempo, aunque las actitudes adquirieron un poco de justicia en la investigación, en Occidente no se hizo ningún esfuerzo diligente para comprender correctamente el mensaje del Profeta y sus enseñanzas. El surgimiento de la Europa moderna en el Renacimiento, definido por sus avances científicos y tecnológicos, no pudo detener el conflicto con el gran carácter espiritual del Profeta y eliminar sus miedos y preocupaciones sobre la expansión del Islam. Sin embargo, Muhammad (P) brilló como una luz en la oscuridad de este mundo y trajo los mensajes más elevados sobre la dignidad humana, los derechos humanos y la libertad, convirtiéndose en el mentor de todos los seres humanos a lo largo de la historia. Él fascinaba los corazones. Tanto es así que los orientalistas se vieron obligados a reconocer su gran personalidad y sus influyentes enseñanzas.

La señora Schimmel escribió sobre esto: "Muhammad el Profeta del Islam, es la vela encendida de la asamblea. Es la luz que ilumina la oscuridad de este mundo donde se reúnen los oyentes. Es una vela luminosa que rodea los corazones de los seres humanos como mariposas fascinadas".

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