publicado el: 4 febrero 2021 - 23:16
Maternidad en la Modernidad

Segundopaso – La Sociedad se encuentra en un tiempo caótico, lo cual hace que los seres humanos cambien sus roles principales, la mujer hoy en día se encuentra en una encrucijada entre la maternidad y el llevar una vida plena, lo cual nos lleva a preguntarnos ¿Cuáles son estos factores que empujan a la mujer a tomar decisiones sobre la maternidad de las cuales pueden arrepentirse con el tiempo?, en el presente articulo hablaremos sobre este tema en particular.

Con el advenimiento de la modernidad, fueron cambiando los patrones de conducta y los roles de hombres y mujeres, tema que continua aún en debate desde diferentes puntos de vista en lo social, político, religioso, económico, etc. Debido a este proceso transformacional, la mujer tuvo acceso a la educación y consecuentemente al campo laboral, lo que significó también el aplazamiento del matrimonio y embarazo.

En las sociedades occidentales, sobre todo, se ha dado mayor importancia a los logros académicos y profesionales de la mujer, por esta razón el concepto de maternidad ha cambiado de tal forma, que hoy se considera un obstáculo para su realización personal y llevar una vida plena… Sumado a este criterio, se alude a la situación económica cada vez más difícil frente a los gastos que significa el concebir, criar y educar a un hijo(a) por lo tanto muchas parejas y mujeres en general han optado por no tener hijos.

Hoy en día existe la tendencia a desvalorizar y descalificar el trabajo de las mujeres que deciden permanecer en el hogar al cuidado y crianza de sus hijos, dando mayor importancia al éxito material y profesional. Este argumento ha sido utilizado por ciertas feministas radicales, que sostienen que el embarazo y la maternidad es un obstáculo real el éxito de las mujeres. La realidad de Latinoamérica ha demostrado todo lo contrario pues mediante el trabajo y esfuerzo de muchas mujeres han obtenido muchos logros. Sin embargo, la presión social que ha ejercido este pensamiento sobre las mujeres ha sido tan fuerte, que se ha convertido en otro tipo de opresión, pues las hacen sentir menos por dedicarse a labores “domésticas” y no les permite disfrutar de su maternidad sin condicionamientos.

Frente a esta situación ha surgido otra corriente, que considera a la maternidad como una prioridad y una fase esencial de la vida de una mujer. En realidad, muchas la han asumido valientemente cumpliendo su verdadero rol de formadoras de futuras generaciones, educadoras y transmisoras de valores, que son los pilares fundamentales de cualquier sociedad. Actualmente, existe un amplio número de mujeres identificadas con esta realidad, sin descuidar su superación personal debido  a las facilidades que ofrece la misma modernidad, como estudios en línea, teletrabajo y otras lecturas que le permite organizarse de forma diferente a la mujer desde su hogar hacia nuevas oportunidades; sin embargo no pocas deciden ser madres a tiempo completo, a fin de no perderse ni un momento de esta sublime etapa, decidiendo autocapacitarse en áreas muy importantes como psicología, nutrición, administración, entre otras, generando un cambio de mentalidad, pues no todo es cansancio y sacrificio al cumplir las labores domésticas, la maternidad también proporciona grandes satisfacciones, aprendizajes y autorrealización.

Las mujeres en los países industrializados eligieron el camino laboral y profesional, limitando sus embarazos o anulándolos, dejando pasar sus mejores momentos de juventud; sin embargo, muchas de ellas, al sentir un vacío en su vida luego de cumplir sus metas personales, sintieron el llamado de la maternidad, sometiéndose a costosos procedimientos para embarazarse a partir de los 40 años o incluso más tarde. En este contexto, es probable que algunas mujeres que todavía no son madres se cuestionen esta posibilidad o sencillamente descarten esta opción en sus vidas.

Algunos afirman que la decisión de tener hijos a partir de los 35 años es demasiado tarde, y conduciría a embarazos riesgosos. Para indagar en esta temática, se ha recurrido a la información de la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad Bernardo O’Higgins, en la cual, el director indicó que hay que considerar los cuidados especiales en el embarazo después de los 30 años, se recomienda no fumar, evitar las bebidas alcohólicas o tener una vida sedentaria, esto para disminuir las posibilidades de riesgos, porque el material genético, en el caso de la mujer, se puede modificar. En general, pueden existir problemas de alta presión arterial o hipertensión durante el embarazo, anemia, anomalías del cordón umbilical, artritis reumatoide, entre otras.

En ese sentido, el docente analizó que “primero, debe existir conciencia y educación hacia toda la población, especialmente en las mujeres, en este caso en particular. Que entiendan que el embarazo adolescente es complejo y podrían aumentar las patologías durante el periodo de gestación, así como también los embarazos tardíos. La edad más idónea desde un punto de vista fisiológico para ser madre (en términos biológicos) es de 20 a 27 años. Las condiciones físicas no son las mismas a los 30 o a los 40 años, eso está claro. Los óvulos, al igual que el resto de células del cuerpo, también envejecen, haciendo que las probabilidades de quedarse embarazada vayan disminuyendo con la edad.

En conclusión, la decisión de ser madre si bien es libre y personal, aunque tiene un tiempo determinado. Lo ideal sería que de que las mujeres sin prejuicios ni determinismos sociales encuentren un sano equilibrio entre sus actividades físicas, intelectuales y espirituales cumpliendo la misión de la maternidad como una experiencia única y sin barreras.

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