publicado el: 23 febrero 2021 - 23:37
El delito de cantar

Segundopaso - Las monarquías son formas de gobierno que han ostentado el poder por siglos, sin embargo, algunos países decidieron combinar estas con un parlamento, o abolirlas por completo. Según el profesor de historia y Filosofía Julián González, “las monarquías comienzan a verse por las sociedades e intelectuales como algo obsoleto, fuera de lugar por las sociedades e intelectuales, por eso se decreta su abolición a partir de la Revolución francesa cuando cobran auge las ideas del republicanismo”. No obstante, algunas monarquías, aunque “simbólicas” conservaron ciertos poderes y beneficios de por vida, que aun en el Siglo XXI eran aceptadas dócilmente como un orgullo nacional.

Pablo Hasél: Entre la denuncia y la libertad de expresión:

Cuando revistas de moda y la farándula real publican su estilo de vida opulenta ya había reacciones negativas hacia esta “clase social” totalmente consumista e improductiva. Las noticias de escándalos amorosos y derroches de sus descendientes contemporáneos, su imagen y popularidad ya iba cayendo a pedazos. Pero, al ver conductas reprochables de una “autoridad honorífica” y confirmarse actos de corrupción, la reacción es más fuerte. Este es el caso del Rey Juan Carlos I de España quien él y su familia están involucrados en acciones censurables, razón por la que se le retira su asignación presupuestaria y abandona su país para llevar una vida de lujo en los Emiratos Árabes Unidos, lo que provoca ira e indignación de la sociedad española.

Este suceso exacerbó los ánimos de los ciudadanos, quienes han manifestado su rechazo manifestándose por toda España con plantones, marchas y consignas difundidas también por redes sociales, no solo en contra del Rey Juan Carlos quien debe responder ante la justicia sobre enriquecimiento ilícito. Jesús Denia, representante del Partido Comunista del País Vasco y uno de quienes lideran la protesta señaló que su repudio no es solamente contra el rey, sino en contra del sistema monárquico como tal, “como una institución antidemocrática y machista, basada en que la jefatura del Estado se hereda dentro de una familia, a lo que se añade, en el caso del Estado español, el haber sido designada por un dictador fascista, Franco”.

La situación socio económica de España ya venía atravesado algunas crisis difíciles de superar y en la última década, los reclamos han acrecentado por la persecución y censura de cantautores y músicos raperos que han denunciado y encabezado críticas en contra del régimen español, sumándose estudiantes universitarios y activistas que reclaman justicia. Uno de ellos es Pablo Hasel, quien ha desatado una ola de protestas por su detención en días pasados.

Hasel, de 33 años, es uno de los 15 artistas españoles que en los últimos años fueron víctimas de censura en España, donde el anterior Gobierno conservador de Mariano Rajoy endureció las leyes y avaló una aplicación dura del Código Penal para intimidar a la disidencia política en un contexto de creciente malestar social.

¿Quién es Pablo Hasél?

Pablo "Hasél" Rivadulla, de 33 años, pertenece a la lista de quienes fueron víctimas de censura en España. Sin embargo, será el primero en ir a prisión por este tipo de delitos desde la muerte del dictador Francisco Franco en 1975.

La Audiencia Nacional le había dado hasta el viernes ocho de febrero para entregarse voluntariamente. Sin embargo, el artista no se presentó y la policía comenzó a buscarlo, localizándolo el martes en la Universidad en Lérida, donde estaba atrincherado con simpatizantes que querían evitar que fuese arrestado.

Hace seis años se había convertido en el primer rapero en España en ser condenado por sus dichos contra la monarquía española y la abierta crítica a los políticos, las fuerzas policiales y a los medios de comunicación, a través de su canto y de publicaciones radicales en su cuenta de Twitter. Las líneas de sus canciones no solo denuncian los escándalos de la familia “real”, sino también la venta de armas de España a Arabia Saudita y su complicidad en la “guerra” del Yemen, provocando un desastre humanitario, además del financiamiento a grupos terroristas, como Isis, así como el despido de trabajadoras a pretexto del coronavirus.

Ante las violentas revueltas que han provocado los manifestantes y defensores de Hasél el Gobierno de Pedro Sánchez prometió la semana pasada que plantearía "una revisión de los delitos relacionados con excesos en el ejercicio de la libertad de expresión", con el objetivo de que se impongan penas "disuasorias" y no de cárcel.

Este caso ha generado un amplio debate en España sobre los límites a la libertad de expresión, Hasél recibió apoyos desde ámbitos como el intelectual, cultural, artístico y periodístico, con manifiestos firmados entre otros por el reconocido cineasta Pedro Almodóvar o el cantante Joan Manuel Serrat, mientras que organizaciones como Amnistía Internacional (AI) consideraron injusto y desproporcionado el encarcelamiento. Los delitos de los que se le acusa son de enaltecimiento del terrorismo e injurias a la corona, mensajes con incitación a la violencia y amenazas de muerte…

El caso de la detención y condena de Hasél es solamente la gota que derramó el vaso de la crisis española.

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