Invitar a los Demás a Realizar Buenas Obras

Islamaldia - Uno de los deberes vitales de un musulmán es invitar y llamar a otros a realizar buenas acciones. Qué honorable y orgulloso es invitar a la gente a la bondad, porque invitar a las buenas obras es uno de los deberes de los profetas y elegidos de Dios.

Las palabras que se dicen en este camino es la mejor y según las narraciones: "Quien interviene en una buena obra, recomienda el bien y prohíbe el mal o guía o señala lo correcto, ciertamente se beneficiará de esa buena acción" y en otro hadiz se afirma que: "Quien guíe a alguien a una buena acción recibe la misma recompensa de quien la realiza"

En el Sagrado Corán, se han utilizado dos palabras con las que se les pide a las personas que participen en buenas obras. La palabra "velocidad", que se refiere al desempeño individual para apresurarse a realizar buenas acciones, y la palabra "adelantar" que se refiere a asuntos sociales y superar a otros en hacer actos de caridad. El Corán instruye a los creyentes a centrarse en las buenas obras y tratar de superar a los demás en lugar de discutir cosas que no dan muchos frutos: "¡Competid, pues, en buenas acciones! El lugar de retorno de todos vosotros es Dios".

Una persona cuyos pensamientos son solo para realizar buenas obras, con el tiempo desarrolla una gran personalidad, incluso piensa en nuevos proyectos y trabajos antes que los demás, invitando de manera a realizarlas.

El método más eficaz de los Imames para invitar a otros a realizar buenas acciones fue una invitación práctica. Es decir, eran la encarnación suprema de los valores humanos, que son los valores coránicos. El Sagrado Corán condena a quienes profesan los buenos actos, pero no los hacen ellos mismos: “¿Acaso invitan a la gente a las buenas obras, pero se olvidan de ustedes mismos?” y "¡Oh, creyentes! ¿Por qué decís lo que no hacéis? ¡Dios aborrece mucho que digáis lo que no hacéis! Y es un gran pecado decirle a los demás lo que no hacéis"

En una narración del Imam Sadegh (P) dice: "Invita a la gente a hacer buenas obras con tus acciones, no con tus palabras". El efecto profundo de la "invitación práctica" se deriva del hecho de que siempre que el oyente sabe que se le está hablando desde el fondo del corazón, y cree al cien por cien en sus propias palabras, aceptará más fácilmente.

Sin duda, uno de los principales factores del éxito del Profeta (PB) y los Imames (P) en la difusión de la religión fue su comportamiento práctico, que convirtió a sus enemigos vengativos en amigos cercanos y convirtió a sus amigos en grandes seguidores. La misma amabilidad estaba en el legítimo sucesor del Profeta, el Imam Ali (P), quien dijo: "Oh gente, juro por Dios, no los animo a obedecer a menos que ya lo haya hecho yo mismo y no evitaré que hagan nada malo a menos que yo lo haya evitado antes"

Actuar con educación y respeto con todas las personas son factores atrayentes. En las narraciones, la "educación" se elogia grandemente, El Príncipe de los creyentes, Ali (P) dijo: "La gente más que necesitar oro y plata (economía correcta), necesita de una educación adecuada". Quien recomiende el bien, debe hacerlo de manera educada. Las palabras groseras y feas hacen que las personas se alejen y no escuchen.

El Profeta (PB) y los Imames (P) utilizaron todas las herramientas útiles y llamativas para invitar a las personas a realizar buenas obras, a veces predicaban, pronunciaban sermones, escribían poesía y también alentaron a los poetas a usar este arte en la difusión de la religión.

Por lo tanto, quien invita a las buenas obras debe saber que su invitación es para Dios y no es en vano, por lo que debe invitar en cualquier momento y en cualquier situación; si ve alguna molestia en este camino, no debe rendirse y mantenerse firme.  Quien invita a las buenas obras, debe ser un buen ejemplo para sus invitados, nunca debe hacer nada contrario a lo que dice para no ser odiado por la gente. Debe memorizar algo del Corán y los hadices para poder usarlos a fin de tener un mayor impacto en la gente.

El invitador debe respetar el tiempo de la invitación para que la gente no se canse. Debe ser sincero en su invitación y no querer nada más que la complacencia de Dios, sin esperar halagos y elogio de las personas. Debe decir la verdad y lo que es mejor, si hubiera algún tema amargo, debe abarcarlo por supuesto, de una manera sabia y educada.

Invitar a las buenas obras y apresurarse a realizarlas da diferentes resultados:

1. Resultados en este mundo:

- Progreso de la comunidad: El progreso de la comunidad depende de hacer buenas obras a tiempo. Si el espíritu de invitación y competencia para hacer buenas obras se institucionaliza en la sociedad, las cosas avanzarán más rápidamente.

-  Motivar a los demás: Otro resultado de la invitación y la competencia es que la sociedad se anima a hacer buenas obras y todos se esfuerzan por ser los primeros en realizarlas.

- Crecimiento de buenas obras en la sociedad: Otro beneficio es que las buenas obras se hacen en conjunto, participarán al menos dos personas, dando como resultado la difusión y demostración abierta y creando un sentido de colaboración y liderazgo entre la gente.

2. Resultados espirituales y en el otro mundo:

- En muchos casos por demora se pierden grades oportunidades. Hay muchos casos en los que hacer una buena acción en el momento adecuado conduce a mas buenas obras.  Se vuelve natural invitar a obrar bien, haciendo feliz a las personas.

- Por otro lado, Dios ama las buenas obras que se hacen en grupo. Por supuesto, debe tenerse en cuenta que solo aquellos que, según Dios Todopoderoso, tienen éxito, son quienes se esfuerzan por obedecer y actuar según los mandatos divinos, así como dice en el Corán: "(Sí) esas personas se apresuran en la caridad y superan a otras".

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