publicado el: 22 junio 2021 - 21:15

Especial Segundo Paso

Cuba y la Carta de la ONU: Una Historia de Agresiones

El Gobierno de Kennedy Fue el Sumun de la Criminalidad Contra Cuba
Cuba y la Carta de la ONU: Una Historia de Agresiones

Segundopaso - En la parte I de este trabajo mencionamos los cuatro propósitos de la Carta de las Naciones Unidas, propósitos que van acompañados de siete principios fundamentales, en orden a concretar los objetivos de un marco legal establecido tras el fin de la segunda guerra mundial. En esta segunda parte con el analista político Pablo Jofre Leal, veremos los principios de la Carta de la ONU y la serie de agresiones como, sabotajes, quema de cultivos, desinformación entre muchas otras mas se aplicaron contra el pueblo de Cuba.

Estos principios, a los que haré mención, emanan de la carta fundacional de la ONU y ordenan las relaciones internacionales o al menos eso pretenden bajo la idea del respeto al derecho internacional. El actual estado de violaciones a la Carta de Naciones Unidas nos ha llevado, inevitablemente, a un caos en las relaciones internacionales como se visualiza, no sólo en la política de bloqueos y sanciones que se ejecutan contra Cuba, objeto de estudio de este trabajo, sino de otras naciones sometidas al arbitrio de potencias hegemónicas, como es el caso de la República Islámica de Irán, Venezuela, Corea del Norte, Libia, Siria, Irak, Afganistán, entre otras. Entender cuáles son estos principios de la Carta de la ONU es una tarea por cumplir pero, pero fundamentalmente su respeto, nos permite avanzar en evitar que se siga quebrantando bajo la violación, principalmente de aquellos con mentalidad y práctica hegemónica.

Primer Principio

“Los Estados en sus relaciones Internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas”  

Este Principio ha sido sistemáticamente transgredido por los Estados Unidos, desde el apoyo dado, en todos los terrenos, a las fuerzas contrarrevolucionarias, como fue el caso de la Invasión de Playa Girón en Abril de 1961 (1), parte de la Operación Pluto de Estados Unidos,  pasando por la Crisis de Octubre de 1962, el financiamiento a grupos contrarrevolucionarios en la Sierra del Escambray por más de 10 años. Las continuas incursiones en territorio cubano desde costas estadounidenses, para perpetrar los más diversos atentados, pasando también por el intento de reconocimiento a un inexistente gobierno en el exilio de Miami a principios de la década de los 60. Estos actos constituyen una violación del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, y se han empleado como medios coercitivos para resolver el diferendo entre ambos Estados, desencuentro que es bastante desigual.

Se une a estas violaciones, el hecho que Estados Unidos no se ha abstenido de recurrir a múltiples medidas de fuerza,  que priven de su derecho a la libre determinación y a la libertad de los pueblos. Su constante apoyo a bandas mercenarias tanto desde su territorio como de países vecinos: Nicaragua y República Dominicana en la década de los 60. El proyectar, financiar y ejecutar a través de mercenarios o agentes de su Central de Inteligencia para constantes acciones terroristas, como aquellas que han significado mermar el sector turístico a través de la colocación de bombas en hoteles y centros de diversión. La Guerra de agresión que Estados Unidos ha implementado en estos 62 años constituye un crimen contra la paz, que con arreglo al derecho internacional entraña responsabilidad.

Conforme a los Propósitos y Principios de las Naciones Unidas, los Estados deben abstenerse de hacer propaganda en favor de guerras de agresión, y en este punto es clarísimo que los Estados Unidos vuelven a violar este precepto a través de sus mensajes a derrocar el régimen a través de Radio Martí, Radio Taino, Radio Libertad, La Voz de América y TV Martí, uno de los innumerables medios con que cuentan para alentar la guerra contra Cuba,  y que se difunden durante las 24 horas del día, violando, no sólo las normas mencionadas, sino también aquellas que se han dotado los Estados en materia de telecomunicaciones.

En este caso, y para darse cuenta de lo que esto significa, sólo imaginemos que en los Estados Unidos se recibiera durante 24 horas al día, 365 días al año, imágenes, discursos, noticias, informaciones tendenciosas, llamados a la rebelión de los negros e hispanos contra la supremacía blanca, o mensaje de desestabilización invocando la necesidad de los Estadounidenses a saber la verdad desde el punto de vista de alguien que no es como ellos.  No existe, a nivel de toda la historia de las relaciones internacionales, un comportamiento más violatorio a las leyes de las telecomunicaciones que las transmisiones ilegales, desde territorio estadounidense, pero autorizadas por el propio Congreso de ese país, que después discute sobre si tal país viola las normas internacionales o no. Es una idea y una práctica desquiciada, rayana en el absoluto desprecio a los derechos de un pueblo que ha tendió la mala fortuna de estar tan lejos de vecinos capaces de establecer relaciones constructivas, pero tan cerca de aquel cuyo único interés es que nadie escape de su redil.

Segundo Principio:

“Los Estados arreglarán sus controversias internacionales por medios pacíficos, de tal manera que no se ponga en peligro ni la paz ni la seguridad internacionales, ni la justicia”

Es evidente que el país que no ha cumplido con este precepto ha sido los Estados Unidos, en lo que se refiere a los hechos conocidos como la Crisis de Octubre el año 1962, pues, ante una medida de política exterior Cubana de protegerse con misiles, se sucedió una respuesta estadounidense que significó el bloqueo de sus costas y el peligro de una confrontación nuclear. No hubo negociación con el principal implicado sino entre potencias, por tanto la igualdad soberana entre Estados no fue un principio a respetar. Sin elección posible de medios, sólo aquellos que imponían los poderosos. No discutiremos aquí la legitimidad del gobierno cubano de instalar los sistemas defensivos que considerara adecuado, a la luz de las innumerables operaciones de desestabilización que la Administración Kennedy había ejecutado a través de la aplicación práctica de los Memorándum secretos NSC 56, 68, 100 y 124 que ya tenían sus antecedentes en la Administración Eisenhower.

Sostuve, que no discutiría la legitimidad de un Estado Soberano de ejercer la legítima defensa ante una agresión extranjera, pero sí la hipocresía y las violaciones norteamericanas, la de sostener que dichos misiles significaban, no sólo un peligro para ellos, sino para el conjunto del Hemisferio Occidental. No nos debe extrañar tal idea de sincretismo, entre los intereses del imperio y lo que consideran que deben ser sus aliados, usando incluso el argumento que Cuba se había transformado en una base soviética, y en un peligro para la paz y la seguridad de América. Afirmando que esa instalación de misiles defensivos se habían concretado "In flagrante and deliberate defiance of the Rio Pact of 1949" (2) mismo pacto que ellos violarían en 1982 al apoyar las fuerzas británicas en la Guerra de Las Malvinas.

Estados Unidos, el lobo con piel de cordero hablaba de violaciones de Tratados y Normas Internacionales, cuando su actuar permanente ha sido el quebrantar los propios acuerdos que firma cuando van contra sus intereses. El diablo vendiendo cruces de respeto a los Acuerdos Internacionales, la expresión máxima del totalitarismo dando certificados de buena conducta democrática. Es imperativo detenernos brevemente en la afirmación de la nula presencia de los países débiles, principalmente en el ámbito económico en lo que se refiere a la toma de decisiones en lo internacional. Es una constante en las relaciones internacionales el no tener en cuenta los intereses de los pueblos. Cuba es la muestra clara de la intervención masiva, criminal y permanente de una serie de Administraciones norteamericanas, en especial la de John F. Kennedy, que no aceptan que un país no obedezca sus designios.

La agresión durante el gobierno de Kennedy es el sumun de la criminalidad: Operaciones de sabotaje político, económico, intento de asesinato de líderes cubanos, quema de cosechas, apoyo a invasiones digitadas desde Washington y apoyo logístico, financiero, militar a bandas contrarrevolucionarias en territorio cubano. Ello, unido a la intensificación, año a año del bloqueo político, económico, tecnológico, financiero, militar contra la revolución cubana. JFK, el político con visión de futuro, el prohombre de la democracia y la lucha por la libertad de los pueblos, según sus defensores y admiradores, fue el primer responsable de esta verdadera empresa multinacional de sabotajes y asesinatos políticos.

El presidente John F. Kennedy junto a miembros de la Brigada 2506, el Orange Bowl en 1962 recibe la

bandera de este grupo de mercenarios derrotados en Playa Girón.

Todo se puede encubrir con bellas palabras de aceptación de las normas que los estados se han dotado en lo internacional, pero toda la parafernalia documental y discursiva ante muchedumbres y muros no pueden ocultar el contubernio entre un gobierno, la mafia, asesinos, gamberros y mercenarios. Con sentido de meticulosidad podemos observar que,  desde 1960 a la fecha,  que el país que ha buscado los mecanismos de arreglo de las controversias ha sido Cuba, ya sea a través de mecanismos regionales, multiregionales o mundiales. En ninguna de ellas la posición de Estados Unidos se ha expresado en orden a cooperar, o por lo menos a proponer otros mecanismos de solución de litigios.  

La negociación, la investigación, la mediación, la conciliación, el arbitraje, el arreglo judicial, el recursos a los organismos o sistemas regionales u otros medios pacíficos que el Derecho Internacional otorga, son palabras carentes de significado para la política y los gobiernos norteamericanos, siempre dispuestos a los monólogos, a la autocomplacencia,  y el escucharse sólo ellos.  Cuando se ha llegado a un posible punto de encuentro para la solución de los diferendos, como han sido las crisis de inmigrantes en el año 1981 - con los llamados Marielitos (3) y posteriormente en el año 1995, las conversaciones se llevaban en forma bastante positiva, hasta que los Estados Unidos se olvidaba de la igualdad soberana de los Estados, y pretendía imponer sólo sus argumentos e incluso imponiendo políticas migratorias que pretenden perjudicar a Cuba en amplias esferas (4).  Parece ser, que en el caso de Cuba le afecta sobremanera la independencia que muestra en la forma de conducir su política exterior, sobre todo que ella sigue siendo la misma a pesar de no contar ya con el aval de la ex Unión Soviética.

En todo caso, los ejemplos que muestran a Cuba cumpliendo los mecanismos que los propios países se han dado para superar sus dificultades, son innumerables y hasta infinitos en un análisis comparado con los Estados Unidos. En una etapa más reciente recordemos el avance en el proceso de acercamiento entre los gobiernos de Estados Unidos presidio por el ex presidente Barack Obama y el cubano presidio por el también ex presidente cubano Raúl Castro. Proceso que se vino abajo tras la toma de posesión del ultrarreaccionario ex presidente Donald Trump, que destruyó lo poco que se había construido.

Pablo Jofré Leal

Artículo Exclusivo Para www.segundopaso.es

1. La Operación Pluto, aprobada por el presidente Eisenhower el 17 de marzo de 1960 fue el proyecto más poderoso jamás organizado por la CIA de los Estados Unidos. La idea era conformar un ejército de exiliados, que sería reclutado, entrenado y equipado en Guatemala; un frente político, organizado; y encontrada la justificación teórica para liquidar a la Revolución Cubana expuesta en el Libro Blanco. Los entrenamientos en Guatemala se organizaron en la llamada Base Trax. La hoja de servicios militares de los instructores cubanos puestos al frente de preparar a los invasores, reflejaba la importancia que los jefes de la CIA otorgaban al aspecto militar, dejando a un lado otras consideraciones como el eventual rechazo que estos ex militares podrían generar en la tropa debido al compromiso de algunos de ellos con el régimen de Fulgencio Batista.  El 4 de noviembre de 1960, desde la sede de la CIA en Washington se despachó un cable cifrado al oficial a cargo del proyecto en Guatemala, donde se le ordenaba la reducción del entrenamiento de guerrillas y la introducción de entrenamiento convencional para una fuerza de asalto anfibia y aerotransportada. Nacía así la Operación Trinidad, de vida efímera. Luego Trinidad fue desechada como punto de desembarco, pero esta segunda fase de la Pluto mantuvo la perspectiva que ganaba fuerza dentro de la Agencia: liquidar la Revolución Cubana mediante un golpe único, contundente. Todo basado en un desembarco aéreo y marítimo para conquistar una cabeza de playa. https://www.ecured.cu/Invasi%C3%B3n_por_Playa_Gir%C3%B3n

2. El Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) es un documento firmado en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA) que busca la cooperación en materia de seguridad y defensa. Para ello, establece dos principios fundamentales: primero, condena el uso de la fuerza para la resolución de conflictos entre los países firmantes y, segundo, asegura la defensa mutua en caso de que alguno de los Estados partícipes sea agredido. Para mayor abundamiento sobre el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca invito a leer el acta original. https://www.oas.org/xxxivga/spanish/reference_docs/Tratado_AsistenciaReciproca.pdf

3. Marielitos: Dícese de aquellos cubanos con fueron recibidos en Estados Unidos bajo el marco de refugiados, tras salir de Cuba posterior a la toma de la Embajada de Perú en La Habana. Acto que obligó al gobierno cubano a permitir la salida de los asilados a través del puerto de Mariel, ubicado al oeste de la capital cubana. Varios miles de los más de 100 mil cubanos que salieron por Mariel eran delincuentes o tránsfugas, que al llegar a Estados Unidos comenzaron a desarrollar actividades delictivas, formando pandillas que comenzaron a recibir el nombre de marielitos, con relación al puerto de salida desde Cuba.

4. “La política inmigratoria que se establece es darle la categoría de Refugiado Político a todo el que llegaba, de ahí que a estos programas se les llamó Programa de Refugiados Cubanos. En diciembre de 1960 se crea el Centro de Emergencia para Refugiados Cubanos en Miami. A todos los cubanos se les adjudicaba el estatus de Refugiado sin existir bases legales reales para otorgar esa condición a todos aquellos que emigraban. Su objetivo principal era dañar a toda costa la imagen de la Revolución que se construía. Estos programas recibieron durante años un financiamiento millonario proveniente principalmente de los fondos federales. Por ello puede afirmarse que los vínculos migratorios entre Cuba y Estados Unidos jugaron y aun juegan un papel esencial en la agudización de los conflictos entre ambos países y se convierten en un vehículo de agresión directa” http://biblioteca.clacso.edu.ar/Cuba/cemi-uh/20120821035011/procmig.pdf

Código para noticias 1692

etiquetas

Su comentario

Usted está respondiendo
Indicio de comentario
7 + 7 =