El Pentágono Recortó Fondos Para el Muro Fronterizo Mexicano

Segundopaso - El Gobierno de Joe Biden devolvió a la Secretaría de Defensa estadounidense el presupuesto de $ 2.2 mil millones que el expresidente, Donald Trump, había recibido del presupuesto del Pentágono para la construcción del muro en la frontera con México.

El actual inquilino de la Casa Blanca, inmediatamente después de prestar juramento al cargo el 20 de enero de 2021, anunció que detendría la construcción del muro fronterizo mexicano. Ahora, el Pentágono ha cumplido esa promesa. Biden cree que asignar el presupuesto de defensa del país a otros proyectos, como la construcción de un muro fronterizo, es una pérdida de dinero y presupuesto, mientras el expresidente Donald Trump había gastado mil millones de dólares para terminar esta construcción y promover sus objetivos y planes antimigratorios. Incluso después de la oposición del Congreso, Trump utilizó los poderes de emergencia del presidente para financiar el proyecto. Sus políticas ante los inmigrantes detuvo el proceso de reformar la cara de Estados Unidos entre las comunidades latinoamericanas y reavivó los antiguos rencores por la influencia e intervención del Gobierno estadounidense en los asuntos de Latinoamérica. Esta situación fue el motivo de la formación de corrientes antiestadounidenses en la región. El muro en la frontera con México no es una simple pared para detener la entrada de los mexicanos y centroamericanos, sino que se convirtió en el símbolo de la política hostil y agresiva de Washington hacia el subcontinente.

Cumpliendo su promesa, Biden generó cambios notables en las acciones y retóricas antimigratorias del Gobierno anterior, durante cuatro años de mandato de los republicanos, y empezó a transformar la estructura de asilo en los Estados Unidos. El portavoz del Pentágono, John Kirby, confirmó la devolución del presupuesto del muro fronterizo a la Secretaría de Defensa y declaró que ese presupuesto se empleará para construir más de 60 bases militares en 11 Estados diferentes.

Por otro lado, la crisis migratoria se ha convertido en uno de los retos más importantes para el Gobierno de Biden, ya que es el blanco de las críticas, tanto de los republicanos como de los miembros de su propio partido, por sus decisiones respecto a los inmigrantes. Sin embargo, además de restablecer las reglas migratorias, Biden enfatizó en el apoyo de su gobierno al programa DACA, un plan lanzado en 2012, por el entonces presidente Barak Obama. El DACA se presentó como una medida temporal para proteger de la deportación a personas que hubieran llegado a Estados Unidos cuando eran niños. Aunque el programa no es un vía para obtener la ciudadanía, brinda el permiso para permanecer en el país, estudiar, trabajar y en algunos casos, recibir seguro de salud.

A pesar de los considerables comentarios críticos hacia las reformas de Biden y la eliminación de las restricciones establecidas por Trump, conviene señalar que el programa DACA también cuenta con numerosos partidarios incluso entre los republicanos, incluido el exsenador John McCain; ya que las empresa estadounidenses más ricas y famosas necesitan emplear mano de obra inmigrante para poder superar a sus competidores en los mercados globales. Toda la riqueza de las empresas multinacionales estadounidenses depende de la presencia de inmigrantes. Antes de derogar el plan del expresidente Donald Trump, las empresas conocidas y ricas, incluidas Google, Facebook y Apple, publicaron una carta en la que pidieron a la administración Trump que no desviara este plan exitoso.

Como muestran los informes, la mayoría de los inmigrantes llamados “dreamers” o soñadores, son jóvenes procedentes de México, pero también incluye jóvenes originarios de América Central, de países como El Salvador, Guatemala y Honduras, quienes, en aras de forjarse un mejor futuro, piensan en la inmigración a Estados Unidos.

Las promesas de Biden ha causado el aumento y la intensificación de los intentos para migrar hacia el país del norte. No obstante, según la BBC, un alto funcionario de la administración Biden, cuyo nombre no ha sido revelado, ha afirmado que los inmigrantes que están buscando asilo en los Estados Unidos deben saber que no pueden ingresar al país de inmediato. En palabras de este funcionario, el Gobierno de Biden prioriza a aquellas personas que, actualmente, viven en los Estados Unidos sin documentos legales y no incluye a los que acaban de llegar. Con todo esto, Biden hace hincapié en la raíz del problema migratorio y apoya las reformas integrales en el campo de la inmigración. Los expertos creen que durante su mandato, la política de Estados Unidos va a ser más suave en este campo, lo qué podrá ser del agrado de los países latinoamericanos, especialmente del vecino México y de los jóvenes soñadores.

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