Los ataques sónicos, el pretexto “perfecto” de EE.UU. contra Cuba

Segundo Paso para Nuestra América.- El "síndrome de La Habana", como se le conoce mediáticamente a los supuestos ataques sónicos que utiliza la Revolución Cubana para causar graves lesiones en el sistema neurológico de funcionarios norteamericanos, no es otra cosa que una de las tantas ficciones creadas por los congresistas cubano-americanos. Esta arma altamente sofisticada, que solo existe en el imaginario norteamericano, en realidad es un arma propagandística creada en los laboratorios contrarrevolucionarios para enmascarar los verdaderos objetivos del imperialismo contra Cuba.

Vuelven los "ataques sónicos", citados por la gran prensa como síndrome de La Habana a ocupar espacio mediático y el interés del Congreso de los EE.UU., en especial de los congresistas cubano-americanos. Esta vez denuncian que ciertos funcionarios, sin determinar quién y qué rangos ostentan, han sido víctimas de esa arma aún desconocida, capaz de causar afecciones neurológicas en las personas a las cuales se dirige o seleccionan para ser agredidas. Y se habla de al menos un caso reciente de agresión en las cercanías de la Casa Blanca y otro u otros ocurridos, tampoco sin aclarar contra quienes, pero en el estado de La Florida.

¿Quién en Cuba podría estar interesado en usar un arma tan sofisticada para desestabilizar las relaciones bilaterales iniciales con los EE.UU.?

Las grandes potencias imperialistas y en especial EE.UU utiliza pretextos con objetivos oscuros para alcanzar sus propósitos. La historia recoge muchos eventos de bandera falsa probados o no que sirvieron para enmascarar las verdaderas motivaciones imperialistas. No solamente utilizan la diplomacia, la fuerza militar como chantaje-pretexto a los países que considera hostiles, no aliados e inferiores a su poderío bélico, aplicando medidas psicológicas, económicas, financieras que combinadas dobleguen a los gobiernos, sus ejércitos y la población civil.

La acostumbrada actitud de los EE.UU lo hace sospechoso de emprender la arremetida contra Cuba. Una operación planificada con el objetivo de hacer imposible determinar la prueba del delito, el arma usada que demuestre el origen de la agresión. De esa manera crearon el pretexto perfecto que justificaría la marcha atrás al proceso de diálogo y normalización de las relaciones bilaterales con Cuba, que en su momento fue muy criticada por los sectores reaccionarios del llamado exilio cubano, que catalogó al presidente Obama de traidor y comunista .

Cada día la auto agresión estadounidense es la hipótesis que toma fuerza. ¿Cómo la sofisticada comunidad de inteligencia de los EE.UU. no ha podido resolver este caso? Los expertos admiten que no existe un arma sónica diseñada y probada capaz de producir esos síntomas. Si existe ninguna nación admite tenerlas ni haberlas producido. * Además de la poca información y manejo de los agraviados que no permite establecer la certeza del ataque y demostrar que los padecimientos relacionados son consecuencia de un ataque de esas características.

La desconfianza parte de que todos los eventos reportados de "ataques sónicos" han ocurrido en países beligerantes donde EE.UU. embajadas: China, Rusia tiene y Cuba. No ha ocurrido ni en Irán, ni en Venezuela, ni en Corea del Norte porque allí no tienen embajadas. Es decir, que muchos comienzan a sospechar que estamos en presencia de una gran manipulación que les bajarán al mínimo la relación bilateral, acusar a Cuba de violar la legislación internacional de protección a la diplomacia e involucrar a los diplomáticos canadienses que también dicen haber sido agredidos de igual manera en la Habana, intentando reforzar la credibilidad en la patraña que a la vez les servía para afectar la relación de Cuba con Canadá, uno de sus principales socios comerciales.

Las fuerzas neoconservadoras tenían que frenar el precedente que significa para el mundo que Obama reconociera en su discurso en La Habana los errores históricos cometidos contra Cuba que son los mismos contra muchas otras naciones y plantear que había que resolverlos a partir de ese momento. Crear una comisión permanente de diálogo con igualdad, sin reservas en los temas, sin hegemonismos, significa un peligro porque los demás países reclaman el mismo tratamiento, que forma parte de los postulados de la Carta de las Naciones Unidas.

 Quizás la administración Obama obligado por la coyuntural situación de creciente pérdida de credibilidad y aislamiento de EE.UU., ante el auge de los mayoritarios gobiernos progresistas de la región latinoamericana y los reclamos del mundo contrarias al levantamiento del bloqueo a Cuba, decidió cambiar la estrategia y al mismo tiempo que cedía con Cuba, colocaba a Venezuela, el principal socio comercial de la Isla, como amenaza a la seguridad de los EE.UU.

Es imposible que los sectores conservadores aprueben que existieran relaciones de igualdad entre la superpotencia mundial y la pequeña isla caribeña con derechos y deberes ante sus pueblos y el resto de la humanidad. Sería un mal ejemplo hacia el resto de las naciones que son expoliadas por las transnacionales del neoliberalismo salvaje.

Al cambiar la situación política en Latinoamérica, la retoma del poder por la derecha sobre los gobiernos en el continente, controlar la OEA, después de la desestabilización de Brasil utilizando el juicio político, la corrupción, la aplicación de la receta neoliberal en Argentina y Ecuador y provocar el golpe de Estado en Bolivia, aplicaron sobre Cuba el pretexto de "ataque sónico" que permitiera pasar a la ofensiva con la introducción de medidas económicas-financieras sin precedentes, además de utilizar el chantaje de ofrecer levantar las medidas si los cubanos dejaban de apoyar a Nicolás Maduro.

Con esa estrategia basada en el chantaje y la falsa bandera, EE.UU revirtió todo el proceso iniciado con Obama, menos la concesión de los permisos del uso de internet para las zonas wifi en toda la isla, que ahora utilizan como medio de subversión a través de la manipulación por las redes sociales generando polarización con la intención de crear focos de resistencia dentro de Cuba que provocan un estallido social, aprovechando el descontento de la población en medio de la crisis económica, generada por ellos mismos y potenciada por los efectos de la pandemia.

¿A quién benefició los ataques sónicos en la Habana?

Quienes sí saltaron de alegría han sido los que han abogado históricamente por la anexión, la confrontación, la guerra, el no al diálogo entre las dos naciones, los aliados de Trump en la Florida.

¿Cómo explicar que Cuba se preste para tal agresión después de una larga negociación secreta que consiguió la recuperación de la relación bilateral entre Cuba y los EE.UU? *

Evidentemente queda claro el perverso juego anticubano desde La Florida, en contraste con la posición soberana del gobierno cubanos que por primera vez en la historia de las relaciones entre Cuba y EE.UU logra encaminar el debate para la resolución de los problemas de fondo del diferendo histórico: No a la injerencia en los asuntos internos, respeto mutuo, la conversación abierta sobre todos los temas, a través de la creación de comisiones binacionales permanentes de trabajo que acordaron sobre migración y correo directo entre los dos países y que después se ampliaron en la * agenda de diálogo *, propuesta por Cuba, que incluyó el embargo, los presos políticos, las relaciones económicas y la devolución del territorio de la base naval de Guantánamo, entre otros.

En apenas año y medio hubo beneficios de la nueva relación que impactaron todos los sectores de la vida económica y social de Cuba y EE.UU. Sumando a los acuerdos de seguridad marítima, migratorios, ambientales, programas de intercambio cultural, científico, artístico y deportivo. Ambiente positivo que favoreció el clima de negocios para las empresas, los viajes y la reunificación familiar, los vuelos directos a las provincias, las facilidades en las remesas, que favorecieron los encuentros entre las familias cubanas y estadounidenses.

La llegada de Donald Trump al poder significó cambiar la política hacia Cuba poniéndose del lado de los electores floridanos que favorecen el inmovilismo y las condiciones del statu quo que los beneficios. Desde el inicio de la campaña electoral Trump recibió el respaldo de la fracasada Brigada 25-06, los veteranos derrotados en la invasión de Bahía de Cochinos en Cuba, en abril de 1961.

Al comenzar su gobierno Trump arrecia la combinación de medidas perversas para estrangular la economía cubana y evitar el abastecimiento de alimentos, combustibles, materias primas para la producción de medicamentos, entre otros. Generando más 200 acciones hostiles, diseñado a la medida para afectar a las instituciones que hacen a la población sus derechos fundamentales a la salud, la alimentación, la educación y el transporte, entre otros; abiertamente encaminada a generar la desestabilización, propias de los manuales que emplean según las coyunturas y la resistencia heroica de los pueblos.

La guerra híbrida combina el uso de la fuerza militar con otros elementos como los ciberataques, la manipulación de la información a través de los medios, las redes sociales y la presión económica. Medidas que apuntan a influir en los resultados de los procesos electorales que erosionan la soberanía e integridad de las naciones.

De allí que es comprensible la actitud de cierta clase política bipartidista estadounidense muy neoconservadora que no quiere se repita el precedente secreto en las que se desarrollaron en el pasado las negociaciones que fructificaron con la recuperación de las relaciones bilaterales entre Cuba y los Estados Unidos. Es sospechoso que los representantes estadounidenses de origen cubano encabezan públicamente la preocupación por la aparición en Miami y Washington de supuestos "ataques sónicos" contra funcionarios, justamente el pretexto que entorpece la relación bilateral con la Isla.

Luis Lima

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