publicado el: 25 agosto 2021 - 20:01

Especial Segundo Paso

Crónica de Una Traición Americana Anunciada

Traición de Estados Unidos en Tierra Afgana
Crónica de Una Traición Americana Anunciada

Segundopaso - ¿Por qué Estados Unidos abandonó Afganistán? Esta es una cuestión importante que ha sido el enfoque de muchos expertos sobre los problemas del mundo islámico e, incluso, del público en general. Pero ¿será posible que por debajo de la mesa de negociación hubo otros actores e intereses para que hoy Afganistán este en llamas?.

Su respuesta resulta aún más importante cuando consideramos que, en otra obvia violación del tratado contrario al contenido de su acuerdo de alto el fuego con los talibanes, Estados Unidos ha utilizado el poder aéreo para atacar las posiciones del grupo en diferentes provincias. Estados Unidos afirma que solo tienen como objetivo a los talibanes, pero ahora que sus bombarderos B-52 han sobrevolado Afganistán y lanzado bombas en áreas rurales y urbanas, los talibanes y no talibanes en esas áreas han sido asesinados y resultado heridos. Por otra parte, de acuerdo con las promesas de Biden, del general McKenzie y demás a Ashraf Ghani, los ataques aéreos serán más que antes.

Una vez más, Estados Unidos ha demostrado que de ninguna manera es fiable y que todos aquellos que confían en Estados Unidos, finalmente pagarán el precio con su sangre.

Después de 20 años de ocupación estadounidense de Afganistán y el reclamo de haber entrenado a 350 000 soldados para luchar contra los talibanes, no se puede aceptar que la retirada de 2500 efectivos estadounidenses haya sido suficiente para modificar toda la ecuación en el país y que los talibanes hayan hecho un progreso tan impactante en tan poco tiempo.

Varios años de conversaciones secretas y oficiales entre el Gobierno estadounidense y los talibanes, sin la presencia de representantes oficiales de Afganistán, que al parecer era considerado aliado de Washington, ahora están mostrando sus resultados.

Es evidente que los estadounidenses habían celebrado acuerdos con los talibanes entre bastidores y solo necesitaban retirar sus tropas para no resultar heridos. Luego, los talibanes llevarían a cabo el plan.

Debido al intenso odio del pueblo afgano hacia los estadounidenses y hacia quienes los acompañan, es obvio que existe un contexto social para la aceptación de los talibanes, aunque la corrupción instituida por Estados Unidos se ha exacerbado tanto que las fuerzas entrenadas recibieron diestramiento solo para reprimir al pueblo, no para velar por su seguridad.

Así mismo, observamos que en muchas provincias, los gobernadores y comandantes militares se rinden a los talibanes sin luchar y entregan sus armas y equipamiento. Ello despierta las sospechas de que algunos han recibido instrucciones de los estadounidenses para desobedecer al Gobierno central y rendirse ante los talibanes.

Algunos creen que el Gobierno afgano no ha atendido al entrenamiento disciplinario de sus fuerzas militares. Otros creen que la mayor parte de las fuerzas, los soldados e incluso los gobernadores no tienen ninguna razón para resistir ante los talibanes y arriesgar sus vidas por los líderes políticos del país.

De todos modos, nos recuerda la situación de Irak en 2011 cuando el Gobierno de Bagdad se negó a aceptar la capitulación ante las fuerzas estadounidenses e insistió en que se retiraran de su territorio, por lo que crearon circunstancias similares en este país.

Aquellos que hayan dado seguimiento a las corrientes de esa época pueden comprender completamente cómo los estadounidenses traicionaron al pueblo iraquí, así como lo que les hicieron, aún hacen y harán en el futuro.

¿Por qué razón?

Los intereses de Washington requieren que otros países permanezcan inestables y que sean incapaces de crecer para que Estados Unidos pueda pescar en río revuelto.

Si otras partes del mundo se estabilizan, entonces, no habrá excusa para la presencia militar estadounidense y el control político, económico, militar y cultural de otros países, por lo que se detendrá la venta de armas a muchos países.

Por supuesto, los estadounidenses afirman lo mismo, es decir, declaran abiertamente que todo lo que hacen es para proteger y expandir los intereses nacionales de Estados Unidos y no les importa lo que suceda con otros países o naciones.

Hoy, los intereses estadounidenses requieren que en la que se encuentra Afganistán sea inestable e insegura y que reviva el "terrorismo islámico" (como lo llaman).

En los últimos años, muchos países islámicos han tratado de eliminar esta corriente y mejorar la imagen de los musulmanes en el mundo; no obstante, el Gobierno de Biden está siguiendo las mismas políticas de sus antecesores e intenta impulsarlas.

No olviden que Al-Qaeda, los talibanes, ISIS y la mayoría de los otros grupos terroristas del mundo fueron creados por agencias de inteligencia estadounidenses.

Estas no son mis palabras, sino de la exsecretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, candidata presidencial y esposa del expresidente, Bill Clinton, en su libro Hard Mission y en su entrevista, disponible en Internet. Estos grupos terroristas fueron y están diseñados para servir a los intereses estadounidenses o para implementar sus planes.

Documentos estratégicos de Estados Unidos revelan que el país está intensamente preocupado por el poder creciente de rivales globales y regionales, especialmente China. En los últimos años, encontrar una manera de atacar a China, Rusia e Irán ha sido una de las principales estrategias de Estados Unidos, y para lograr este objetivo, ¿qué mejor herramienta que el ISIS artificial de Afganistán?

El ISIS de Afganistán, que opera en el norte y noreste del país desestabilizando la fronteriza provincia de Sinking y provocando inseguridad en Tayikistán y Uzbekistán, inflama el entorno de seguridad de Rusia. Según Zamir Kabulov, asistente especial de Putin para Afganistán, y Maria Zakharova, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, ciertamente, el ISIS ha sido creado y reforzado por los estadounidenses en Afganistán.

En la cultura de la Inteligencia estadounidense, no es importante que esos grupos terroristas expresen abiertamente su apoyo a Washington, sino que, por el contrario, es mejor afirmar que son enemigos de Estados Unidos para lograr mejor los intereses, objetivos y planes.

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Vieja idea de Biden

Como he señalado antes, Estado Unidos había prometido proteger a los militares afganos, y cumplió con su promesa, mediante su apoyo aéreo. En este sentido, en julio, coincidiendo con la presencia de Ghani en Estados Unidos, drones estadounidenses atacaron posiciones de los talibanes en Kunduz y Baglan. Biden prometió apoyo militar al ejército afgano. El general Mckenzie repitió la misma promesa durante una visita a Kabul el 12 de julio de 2021, y finalmente, cuando los talibanes se acercaron a Kandahar y otras ciudades, vimos cómo la Casa Blanca cumplió su promesa de brindar apoyo aéreo al ejército y al Gobierno de Ghani. Sin embargo, la raíz de esta decisión debe buscarse en la opinión de Biden sobre Afganistán.

En octubre de 2020, antes de que Biden fuera elegido presidente de Estados Unidos, un artículo de Richard A. Clarke, ex asesor del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, fue publicado en el sitio web del Middle East Institute y su contenido tiene algunos puntos a considerar.

“Hubiera sido mejor si Estados Unidos nunca hubiera ocupado Afganistán", dijo Clark y continúa explicando: “Barack Obama aumentó el número de tropas estadounidenses de unas 30 000 a más de 100 000 cuando asumió la Presidencia, en un esfuerzo por abordar el problema de la insuficiencia de tropas. Oponiéndose al proceso, el vicepresidente Joe Biden dijo que este plan aumentaría las bajas y que los talibanes recuperarían su territorio cuando las tropas regresaran a niveles más bajos. Resultó que Biden tenía razón. Él defendió un método que enfatizaba en el trabajo de la Fuerza Aérea y su implementación contó con el apoyo de las Fuerzas Especiales, algunos de cuyos miembros ya estaban estacionadas en unidades del Ejército afgano. En este plan, Estados Unidos, la OTAN y el Gobierno de Kabul no brindarán seguridad a las áreas rurales, sino que evitarían que los talibanes amenazaran con tomar el control de una gran ciudad".

En realidad, Biden ha estado pensando en Afganistán desde que era senador. La idea radica en el hecho de que la presencia de sus tropas en tierra afgana deja muchas bajas y la manera correcta de que Estados Unidos brinde apoyo aéreo al ejército afgano es solo mediante la protección de las grandes ciudades.

Hoy, el pueblo afgano está pagando el precio por confiar en los estadounidenses, y se puede decir que todas sus calamidades se deben a que algunos de ellos pensaron que la Casa Blanca podría ayudarlos a lograr su modelo de democracia.

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