publicado el: 29 agosto 2021 - 03:40

HABLEMOS DE...Episodio 4

Hacia una Sociología de la descolonización. Parte I

Autora: Alexandra Mulino. Ilustración: Etten Carvallo
Hacia una Sociología de la descolonización. Parte I

Segundo Paso para Nuestra América.- Con este episodio, Alexandra Mulino inaugura una serie dedicada a la Sociología de la descolonización. El quehacer científico social en América Latina debe, definitivamente, dejar a un lado la mirada eurocéntrica para poder comprender los distintos procesos socio-políticos, pedagógicos y culturales que han impulsado la creación de escuelas de pensamiento social en ruptura con las corrientes hegemónicas.

En Nuestra América, a finales del siglo XIX y principios del XX, en los programas de introducción a la sociología, dominaron las temáticas en torno al método, el hecho social y el proceso social propuesto por Emile Durkheim. Amén de la cuestión de la raza que legitimó los procesos de modernización de los Estados nacionales en detrimento de la mirada tradicional y religiosa. A decir de Carlos León, fundador de la primera cátedra de sociología, de la Universidad Central de Venezuela, en 1902, “…las razas históricas…en sus caracteres psicológicos generales…se han divido en cuatro grupos: 1. Las razas primitivas. 2. Las razas inferiores. 3. Las razas medias; y 4. Las razas superiores…”. 

Hasta los primeros treinta años, del siglo XX, la concepción positivista dominó el escenario académico latinoamericano. La búsqueda de la verdad fuera de los parámetros empiristas violentaba la racionalidad de los protocolos de observación y experimentación. Si bien, a finales de la década de los ’30 el estructural funcionalismo, propuesto por Talcott Parsons, con su obra fundamental: La estructura de la acción social, penetra en las principales universidades de la región, legitimando gobiernos socialdemócratas a contrapelo de las obras socio-económicas neoliberales de Milton Friedman, asesor, indiscutible, de los regímenes dictatoriales del Cono Sur. Luego, después del 45 hasta los años 70, Max Weber y Carlos Marx, completaron las lógicas de la investigación social y política que se llevaron adelante en los departamentos de sociología.

Durante la llamada década perdida, la concepción teórico-metodológica apegada a la racionalidad de la ciencia, sea continuista o discontinuista materialista, fue desplazada por las reflexiones de carácter filosófico social. De esta manera, encontramos que prevalecen el subjetivismo, el psicologismo, el relativismo y el perspectivismo en detrimento de la teoría social, con el agravante de que se confunde la metodología con las técnicas de investigación.

Aproximarnos a otro quehacer científico social en América Latina, a lo largo de todo el siglo XX, y parte del XXI, pasa por comprender los distintos procesos socio-políticos, pedagógicos y culturales llevados a cabo por partidos progresistas, movimientos guerrilleros, sociales, indígenas, afrodescendientes, campesinos, ecológicos, feministas, teológicos, entre otros, que han impulsado la creación de escuelas de pensamiento social en ruptura con las corrientes hegemónicas.

Código para noticias 1865

etiquetas

Su comentario

Usted está respondiendo
Indicio de comentario
4 + 13 =