publicado el: 21 septiembre 2021 - 17:10

Sobre la cuestión de las izquierdas y progresismos latinoamericanos (I)

Autora: María Alejandra Portillo. Ilustración: Etten Carvallo
Sobre la cuestión de las izquierdas y progresismos latinoamericanos (I)

Segundo Paso para Nuestra América.- En el siguiente artículo se reflexiona sobre las nociones de izquierdas y progresismos latinoamericanos, en esta primera entrega de la serie el abordaje es desde una perspectiva histórica que permite establecer dos periodos de análisis dentro de estas nociones, y los desafíos que se enfrentan ante la profundización en la construcción necesaria de una teoría política nuestroamericana.

Los albores del siglo XXI trajeron consigo una vuelta a los debates sobre la izquierda y la derecha como elementos binarios que permitieron la compresión de lo político y la política, el retorno de las izquierdas ahora desde el ejercicio de gobierno (no siempre del poder) ha dado un giro a la visión homogeneizante neoliberal producto de la caída del Muro de Berlín, creando espacios de análisis para aproximarnos a las realidades de los sistemas políticos democráticos y no tan democráticos, desde una visión que hoy, se ha enriquecido superando el dualismo y complejizándose progresivamente con combinaciones e interacciones que van, desde las perspectivas más radicales de ambas ideologías hasta una escala de grises que ameritan de nuestra reflexión.

Esta cuestión ha tenido particularmente para los países del Sur Global una connotación desde perspectivas críticas que se materializa, mediante el surgimiento por vías electorales de los gobiernos de izquierda como respuesta al capitalismo en una fase de neoliberalismo financiero sin límites conocidos para la explotación, y dominación de los países periféricos y la humanidad toda. Los gobiernos de izquierda vienen levantando como bandera el retorno a lo común, al partido de masas en algunos casos con fuertes basamentos en principios filosóficos de izquierda, la incorporación del progresismo político / económico / social y de liderazgos de corte social, transformando progresivamente a la planificación e implementación de los presupuestos nacionales bajo enfoques sociales e inclusivos.

En este sentido, el análisis particular sobre las izquierdas latinoamericanas (partidos políticos, movimientos sociales y organizaciones de base), tema que estructura esta serie, tiene como foco de interés profundizar en la diversidad que dentro de las izquierdas de la región se viene generando en sus dimensiones filosóficas, en la praxis de gobierno, sujetos constituyentes, incorporación de progresismos desde perspectivas latinoamericanas y, porque no, su posicionamiento cuando estos partidos de izquierda o alianzas de partidos y movimientos sociales pasan a ser de nuevo oposición.

Podemos afirmar que existen tantas izquierdas y progresismos como escenarios políticos y culturales se generan en los países de la región, ejemplo de esto son aquellos que vienen incorporando esta ideología al sistema político mediante el ejercicio de gobierno como en los casos de Cuba, Venezuela y Bolivia , así como también, aquellas naciones en las cuales la derecha periférica se mantiene históricamente y las luchas por las conquistas sociales se hacen desde las bases populares como en el caso colombiano y chileno, otros escenarios emblemáticos, lo son aquellos sistemas políticos en los cuales, un proyecto político de izquierda es desplazado por los procesos de reflujo y, los sectores de izquierda pasan a ser oposición y luchan por lograr, mediante el trabajo político la reorganización de los saldos organizativos, Brasil, Argentina y Uruguay son ejemplo de esto.

Las formas de interacción entre las izquierdas latinoamericanas y los progresismos tienen en América Latina un fuerte reimpulso durante el siglo que transcurre, podemos establecer dos periodos para la reflexión, una primera fase iniciada con el advenimiento de los gobiernos de Hugo Chávez, Ignazio “Lula” Da Silva, Néstor Kirchner, Evo Morales, Rafael Correa y José “Pepe” Mujica, quienes dieron cabida a mecanismos de gobierno que impulsaron nuevas lógicas de organización política y agregación territorial, resituando a los ciudadanos como sujetos históricos transformadores, todo esto, acompañando por importantes cambios dentro del Estado y la gestión de lo público con tendencia a lo colectivo y, nuevas formas de producción y distribución.

Estos procesos nacionales se articularon entre los países de la región mediante la creación o revisión de los mecanismos de integración como la CELAC, UNASUR, TCP, PETROCARIBE, MERCOSUR y TELESUR como plataforma mediática. Estos esquemas representan nuevas formas de intercambio entre las naciones, todo esto trasnversalizado por la incorporación de movimientos sociales como sujetos políticos creadores también de agendas públicas, mediante la lógica de la “diplomacia de los pueblos” el Foro Social Mundial cristalizó en estos esfuerzos.

En esta fase inicial, las izquierdas y progresismos de la región delinearon principios de acción común, principios que permitieron avanzar en la creación de perspectivas políticas y filosóficas de lo que significan ambas nociones desde las miradas nuestroamericanas, ejes trasversales como las luchas por el reconocimiento del otro y la otra, como sujetos protagónicos para la superación histórica de los procesos de subalternización, la incorporación en las constelaciones discursivas y la política pública de las perspectivas de lo común-colectivo, lo indígena, lo campesino, la cuestión de género, el medio ambiente reconociéndolo como nuestra madre creadora, son entre otras muchas dimensiones parte de estas trasformaciones.

del imperialismo hegemónico en los casos de Cuba y Venezuela. Los esquemas de integración alternativos también enfrentan retrocesos y debilitamiento, estas realidades se han profundizado por la crisis generada por el COVID-19 y la recesión económica que lo acompaña.

Sin embargo, la historia no es lineal es una suerte de espiral dialéctico lleno de flujos y reflujos, México, Bolivia y Perú, hoy por hoy, avanzan en la creación de horizontes de posibilidad para las trasformaciones sociales, económicas, políticas y culturales. Países como Venezuela y Cuba siguen con un proyecto político que busca profundizar mediante la acción y conciencia, en la inclusión, la soberanía y autodeterminación de los pueblos. Pueblos como el colombiano, hondureño y chileno avanzan en distintas gradaciones hacia los cambios sociales para la democratización de los espacios políticos, económicos y culturales.

El escenario anterior describe las condiciones en las cuales izquierdas y progresismos latinoamericanos deben reinventarse ante la pregunta histórica del "¿Qué hacer?", Las respuestas dependientes de nuestras potencialidades y capacidades de organización política, de nuestra creatividad económica para la gente y no para el capital, de seguir formándonos bajo esquemas liberadores e inclusivos y de nuestra capacidad dialógica para el encuentro.

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