publicado el: 28 septiembre 2021 - 00:00
Sionismo Chileno y su conducta vulgar

SegundoPaso ConoSur - Ha transcurrido algunas semanas desde que finalicé mis clases en el Instituto de la Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile. Un curso denominado: Los Conflictos del Siglo XXI y su Representación Política, Económica y Comunicacional, destinado al quinto semestre de la Escuela de Periodismo y que generó el reclamo de dirigentes de la Comunidad Sionista de Chile (CJCH) acusando al suscrito de antijudío.

Un curso cuyo objetivo principal es identificar el vínculo que existe entre los medios de comunicación, la sociedad y los intereses políticos, económicos y militares en los espacios de conflicto, que permitan reflexionar sobre la construcción de realidades. Esto, a partir de la información entregada por estos medios de comunicación masiva, la sociedad, el mundo político, organismos internacionales y el uso que se realiza de ella, que permita relacionar medios de información, política, comunidad internacional y hegemonía.

La tarea era avanzar también en contribuir al conocimiento general del área de la política internacional, para incentivar y orientar la participación analítica y crítica de la realidad internacional, las informaciones respecto a los conflictos mundiales de este siglo XXI (que hunden sus raíces en el siglo XX) y que se muestran a través de medios escritos, radiales, televisivos, plataformas digitales). Como también las decisiones tomadas en organismos internacionales y regionales como la Organización de Naciones Unidas (ONU), la organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea (UE) y la Liga árabe entre otras. Las clases se enfocaron en reflexionar en torno a informaciones escritas y audiovisuales, la realidad construida en el ámbito de la política, la economía y el campo militar, con las hegemonías o ideas dominantes en cada una. Y claro, dentro de este curso el tema palestino, como también el saharaui tenía su propio y destacado espacio. Temas habitualmente ocultados o tergiversados.

Durante el desarrollo de este curso me llegaron rumores respecto a la presión que la Comunidad Sionista de Chile (CJCH), presidida por el dirigente Gerardo Gorosdicher y el director ejecutivo de origen argentino, Marcelo Issacson, estaban ejerciendo sobre la rectoría de la Universidad de Chile presidida por el rector Ennio Vivaldi. Esto, para que se me impidiera realizar el mencionado curso, bajo los típicos argumentos que el sionismo suele argüir cuando se denuncia la política criminal que Israel realiza contra el pueblo palestino y el papel desestabilizador que ejerce, más allá de Asia occidental, con apoyos a gobiernos violadores de los derechos humanos, como es el caso de Colombia y Brasil, fundamentalmente, sirviendo como elemento desestabilizador de los países que Estados Unidos, padre putativo del régimen sionista, considera sus enemigos.

El curso se desarrolló normalmente, con amplia participación estudiantil y sin más preocupaciones que aquellas derivadas de tener una buena banda ancha y una conexión que permitiera las clases a distancia. Mientras el curso iba en marcha, medios sionistas como Hatzad Hasheni, con sede en los territorios ocupados de la Palestina histórica y dirigido por el sionista de origen argentino Gabriel ben Tasgal (un asesor de cuerpos represivos latinoamericanos incluyendo cuerpos militares de Colombia, Ecuador e incluso la policía civil chilena) apoyado por el colono chileno Gabriel Colodro, subían a su paginas videos intimidatorios y ofensivos contra el suscrito (1) como también contra otros críticos de los crímenes del sionismo como el alcalde de Recoleta y ex candidato presidencial Daniel Jadue (2) el académico de la Universidad de Chile Rodrigo Karmy (3) la actual alcaldesa de Valdivia Carla Amtmann (4) junto a reuniones donde los distintos presidentes de las comunidades sionistas de Latinoamérica solían poner al día a ben Tasgal, respecto a quienes consideraban enemigos de su segunda patria.

Terminado el curso, hace unos pocos días, gracias a la colaboración de chilenos de creencia judía, no sionistas, recibí una copia de la carta que la Comunidad Judía de Chile envió a la Universidad de Chile y que les presento aquí para que vean, en toda su dimensión, el tipo de ataque cobarde, subterráneo, que realizan estos personajes, de conducta miserable y despreciable. El Sr. Gorosdicher e Isaacson dan muestra de toda su podredumbre y deshonra humana. Con una carta grosera, presionan a una institución como la Universidad de Chile apelando al uso de una serie de adjetivos contra mi persona, acusándome de un supuesto antijudaísmo y mencionan también la acusación de antisionista. Presiones que no dieron resultado, gracias a la firme oposición del Rector Vivaldi y el equipo directivo del Instituto de Comunicación e Imagen, que seguramente han de sentirse ofendidos y agredidos frente a estas coacciones fastidiosas y que se expresa, en que pude terminar el curso sin hacer caso de los llamados de la CJCH.

Tratar a este periodista, de antijudío, es una acusación falsa, abominable, victimista e interesada pues bien sabe este grupo de sionistas, incluyendo en ello a los chilenos de creencia judía, que se declaran sionistas, como el mismo Gerardo Gorosdicher, el argentino Marcelo Isaacson, Shai Agosin, el diputado democratacristiano Gabriel Silber, entre otros, que quien suscribe jamás discutirá el derecho que tienen este grupo de chilenos (que declaran al régimen israelí su segunda patria) a tener la religión que sus creencias le permitan. Bien lo saben que las criticas van dirigidas a sus ideas y prácticas de una ideología como es el sionismo, que en la resolución de la Asamblea general de las naciones Unidas del 10 de noviembre del año 1975 es equiparada al racismo en general y con el apartheid sudafricano en particular, y llamó a su eliminación, entendiéndola como una forma de discriminación racial. Allí claro que soy antisionista y a toda honra. Todo ser humano bien nacido debe serlo.

Ante ello y los crímenes que comete el régimen israelí (declarado sionista) sobre el pueblo palestino desde el año 1948 a la fecha, hace entendible, aceptable y debe gozar del mayor apoyo mundial el declararnos y tener una conducta antisionista, como lo es ser antinacionalsocialista. Recordemos, que la mencionada Resolución 3379, que comenzó desde el mismo momento de su promulgación a sufrir el acoso y ataques del imperialismo y en general los socios occidental del régimen israelí, sale a la luz bajo una serie de recordatorios (5) que ni siquiera la resolución 4686 del 16 de diciembre de 1991, una de las más cortas de la historia de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que la anuló en forma indigna y bajo las amenazas de Washington, puede quitar la esencia criminal de lo que es el sionismo

Nacionalsionismo

Un sionismo que no duda en atacar desde diversos lugares, creaciones y acciones a quienes denuncian sus crímenes, usando para Latinoamérica a la organización terrorista Hatzad Hasheni, que nos han entregado una “joya del soplonaje del siglo XXI, bajo el nombre de Proyecto Centinela. Al mejor estilo nacionalsocialista, pero ahora en un marco sionista (que denomino nacionalsionismo) entregan instrucciones, para que sus seguidores en forma anónima y cobarde delaten a vecinos, periodistas, políticos, todo aquel que a cualquiera le suene a antisemita, antisionista o antijudío en esta mezcolanza que su propaganda goebbeliana nos quiere sumergir. En una rara, pero interesada mezcla de denunciar a quienes se oponen al sionismo, meten en un mismo saco la concepción de antisemita y anti judíos, como si todo ello fuese igual a quienes nos declaramos antisionistas. Los llamados a la delación son copias calcadas de los llamados de los jerarcas nazis contra el pueblo judío, contra comunistas, gitanos o cualquiera que fuese enemigo del nazismo” (6)

El sionismo tiene la pretensión, que nuestras sociedades no sean capaces de distinguir a la víctima del victimario, el agresor del agredido y equiparen como similares, conceptos muy distintos unos de otro, como son el de sionismo, semitismo y judaísmo. Y, sostener por parte del régimen israelí, en su construcción permanente de mitos, que la crítica, denuncia y condena del sionismo como ideología de ocupación y colonialismo, es comparable a conductas antisemitas o antijudías. Un trabajo de lobby que ocupa las más disímiles áreas: El chantaje político y económico, la corrupción de parlamentarios, el uso de medios de información, políticos y gobiernos, como también a sionistas que no necesariamente son israelíes o judíos como lo demuestra Joe Biden, actual presidente estadounidense quien declaró en noviembre del año 2016 en el Congreso Mundial Judío “soy sionista pero, para esto, no se necesita ser judío”. Una declaración y conducta que lo hizo acreedor de una ovación esa noche del 11 de noviembre de 2016 cuando recibió el premio Theodor Hertz (7)

El historiador israelí Shlomo Sand, en su libro “la Invención del Pueblo judío” lo sintetiza magistralmente al demostrar, que el mito nacional de Israel hunde sus orígenes en el siglo XIX, no en los tiempos bíblicos, en los que muchos historiadores judíos y no judíos reconstruyeron un pueblo imaginado con la finalidad de modelar una futura nación. Por ello, tampoco puede ser la crítica al sionismo una conducta antijudía pues ¿cómo asociar una ideología nacionalista dedicada a ocupar y colonizar un territorio de un pueblo como el palestino, a una religión? Es irracional, tanto como aquellos dirigentes sionistas, en Chile, que se califican como chilenos, israelíes, judíos y sionistas. Es el mesianismo en pleno, el enajenamiento.

Una visión totalitaria del mundo, una creencia de personas que creen poseer un destino manifiesto, que han sustentado por años el mito que la tierra que hoy ocupan ilegalmente les fue otorgada por una divinidad por considerarles un pueblo elegido. ¿Quién, en su sano juicio puede creer que existe un dios que actúa como terrateniente y dentro del planeta tierra le asigna a un grupo, como posesión exclusiva y excluyente un territorio ya habitado? Esta idea no sólo es megalómana, es claramente desquiciada y que ha significado expulsara a la población nativa, destruir sus viviendas, sus cultivos, cambiar la denominación de pueblos y aldeas, que ha sido ocupadas a lo largo de estos 73 años.

Un régimen de extranjeros que, comandados por personas de origen moldavo, ucranianos, rusos, bielorruso, ingleses, alemanes, entre otros han concretado una ocupación y colonización de tierras palestinas bajo mitos que mentes desvariadas creen a pie juntillas. Esa creencia, impulsada por una creencia criminal llamada sionismo debe ser combatida, perseguida y eliminada por el bien del pueblo palestino, de los pueblos de Asia occidental y del mundo en general. Mientras ello se concreta el papel de periodistas, académicos en general, activistas pro-palestinos, combatientes no deben perder de vista que el objetivo es el logro de la autodeterminación del pueblo palestino y ello pasa, indefectiblemente, por el fin del sionismo.

Pablo Jofré Leal

Articulo de Segundopaso ConoSur

1. https://hatzadhasheni.com/pablo-jofre-leal-chile-13.../

2. https://hatzadhasheni.com/daniel-jadue-chile-11-mentiras.../

3. https://hatzadhasheni.com/rodrigo-karmy-chile-19.../

4. https://hatzadhasheni.com/carla-amtmann-chile-6-frases.../

5. La Asamblea General, Recordando su resolución 1904 (XVIII) de 20 de noviembre de 1963, en la que se proclamó la Declaración de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial, y en particular su afirmación de que "toda doctrina de diferenciación o superioridad racial es científicamente falsa, moralmente condenable, socialmente injusta y peligrosa" y la expresión de su alarma por "las manifestaciones de discriminación racial que aún existen en el mundo, algunas de las cuales son impuestas por determinados gobiernos mediante disposiciones legislativas, administrativas o de otra índole", Recordando también que, en su resolución 3151 G (XXVIII) de 14 de diciembre de 1973, la Asamblea General condenó entre otras cosas la alianza impía entre el racismo sudafricano y el sionismo, Tomando nota de la Declaración de México sobre la igualdad de la mujer y su contribución al desarrollo y la paz, 1975 4, proclamada por la Conferencia Mundial del Año Internacional de la Mujer celebrada en México, D. F., del 19 de junio al 2 de julio de 1975, en la que se promulgó el principio de que "la paz y la cooperación internacionales exigen el logro de la liberación nacional y la independencia, la eliminación del colonialismo y del neocolonialismo, de la ocupación extranjera, del sionismo, del apartheid y de la discriminación racial en todas sus formas, así como el reconocimiento de la dignidad de los pueblos y su derecho a la libre determinación", Tomando nota asimismo de la resolución 77 (XII), aprobada por la Asamblea de Jefes de Estado y de Gobierno de la Organización de la Unidad Africana en su 129 período ordinario de sesiones5 celebrado en Kampala del 28 de julio al 19 de agosto de 1975, en la que se consideró "que el régimen racista en Palestina ocupada y los regímenes racistas en Zimbabwe y en Sudáfrica tienen un origen imperialista común, constituyen un todo, presentan la misma estructura racista y están orgánicamente vinculados en su política destinada a 1a represión de la dignidad y la integridad del ser humano", Tomando nota asimismo de la Declaración política y Estrategia para fortalecer la paz y la seguridad internacionales y reforzar la solidaridad y ayuda mutua de los países no alineados, aprobada en la Conferencia de Ministros de Relaciones Exteriores de los Países no Alineados celebrada en Lima del 25 al 30 de agosto de 1975, en la que se condenó de la manera más severa al sionismo como una amenaza a la paz y la seguridad mundiales y se exhortó a todos los países a que se opusieran a esa ideología racista e imperialista, Declara que el sionismo es una forma de racismo y discriminación racial.

6. http://palestinasoberana.info/?p=27831

7. https://www.telesurtv.net/.../El-sionismo-y-su-busqueda.

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