publicado el: 1 octubre 2021 - 03:25

EQUINOCCIALES

La Casa del Sol de Hilda Hilst

Autor: José Pérez. Ilustración: Etten Carvallo
La Casa del Sol de Hilda Hilst

Segundo Paso para Nuestra América.- La poesía contemporánea escrita en lengua portuguesa tiene en la brasileña Hilda Hilst (1930-2004) una de sus más notables voces poéticas. La siguiente nota del poeta y ensayista José Pérez nos invita a su valoración y descubrimiento, haciendo mención a su lugar de encuentro conocido como Casa do sol, ubicada en la campiña familiar, famosa por ser un lugar destinado por Hilst para crear, así como dar alojamiento y cobijo a sus amigos y amigas de letras del Brasil y el mundo.

La Casa do sol de la poeta brasileña Hilda Hilst (1930-2004), ubicada en la finca de su familia, no sólo fue cobijo de soñadores y creadores de arte, sino el espacio de su nombre y de su huella dentro de la gran literatura brasileña contemporánea, de la cual es, sin dudas, relevante figura. Nació en Jaú, Río de Janeiro, y murió en Campinas, que era el lugar de su Casa do sol.

Como poeta y dramaturga, como narradora y cronista, dejó una importante muestra de obras que han sido objeto de diversos enfoques, análisis y visiones—de menudo polémicos, dado el desenfadado estilo de la autora, su valentía creativa, su modo de expresar en tono directo realidades y sentires—, entre las cuales se cuentan: Presságios (1950), Balada de Alzira (1951), Balada do Festival (1955), Roteiro do Silêncio (1959), Trovas de Muito Amor para um Amado Senhor (1959), Ode Fragmentária (1961), Sete Cantos do Poeta para o Anjo (1962), Fluxo – Floema (1970), Júbilo, Memória, oviciado da Paixão (1974), Ficções (1977), Tu Não Te Moves de Ti (1980), Da Morte, Odes Mínimas (1980), Cantares de Perda e Predileções (1980), A Obscena Senhora D (1982), Poemas Malditos, Gozos e Devotos (1984), Sobre a Tua Grande Face (1986), O Caderno Rosa de Lori Lamby (1990), Cartas de Um Sedutor (1991), Bufólicas (1992), Do Desejo (1992), Cacos e Carícias, crônicas reunidas (1992-1995), Cantares do Sem Nome e de Partidas (1995), Estar Sendo Ter Sido (1997) y Do Amor (1999), entre otras.

Igualmente, se han realizado diversas traducciones de su poesía, entre las que destacan en versión al español Corpo de terra y Corpo de luz, de Roberto Amézquita (1985) y Baladas (Caleta Olivia, 2017), de Salvador Biedma, que demuestran esa vitalidad de la autora brasileña; al francés —publicada por Editions Gallimard— Com meus olhos de Cão, en versión de Maryvonne Lapouge; además de otras obras suyas al ingles, al italiano y alemán. Para muchos de sus lectores críticos, la poesía de Hilda Hilst expresa “la difícil relación entre Dios y el hombre”. Una breve lista de sus poemas más conocidos nos refieren a “Amavisse”, “Tenta.me de novo”, “Des chamamentos ao amigo”, “Árias pequeñas para Bandolim”, “Aquela”, “Passeio”, “Desejo”, “Porque há desejo en mim” y “Poemas aos homens do nosso tempo”

XXII

No me busques ahí

donde los vivos visitan
a los llamados muertos.
Búscame
dentro de las grandes aguas
en las plazas
en el fuego corazón
entre caballos, perros,
en los arrozales, en el arroyo
o junto a los pájaros
o en el reflejo
de otro alguien,
subiendo un duro camino

Piedra, semilla, sal
pasos de la vida. Búscame ahí.
Viva.

             de: Da morte. Odes mínimas (1980)

En su obra creativa tiene especial reflejo el tema social, considerando también su valiente y difícil postura frente a la dictadura que durante los años sesenta-setenta flageló a la sociedad de Brasil. Hilda Hilst se mereció por ello respeto y admiración. Su lírica, reconocida en el tono amoroso abierto y humano, da cuenta del destino y la naturaleza del ser en su realidad más cruda, reveladora y sincera.

Enquanto faço o verso, tu decerto vives.
Trabalhas tua riqueza, e eu trabalho o sangue.
Dirás que sangue é o não teres teu ouro
E o poeta te diz: compra o teu tempo.

Contempla o teu viver que corre, escuta

O teu ouro de dentro. É outro o amarelo que te falo.
Enquanto faço o verso, tu que não me lês
Sorris, se do meu verso ardente alguém te fala.

O ser poeta te sabe a ornamento, desconversas:
“Meu precioso tempo não pode ser perdido com os poetas”.
Irmão do meu momento: quando eu morrer
Uma coisa infinita também morre. É difícil dizê-lo:
MORRE O AMOR DE UM POETA.

E isso é tanto, que o teu ouro não compra,
E tão raro, que o mínimo pedaço, de tão vasto
Não cabe no meu canto.

Este poema corresponde a su libro Júbilo, Memória, Noviciado da Paixão, en el que Rebeca Fuks advierte que “foi corajosamente publicado por Hilda Hilst em meio a ditadura militar, no ano de 1974. No poema acima vemos a clara oposição colocada entre o ofício do poeta e o dos outros homens. O eu-lírico se distingue das outras criaturas (enquanto o poeta trabalha o sangue, os demais trabalham a riqueza) por vezes fazendo crer que a vida do poeta é mais dura. No entanto, ao final do poema, vemos que a conclusão é justamente a oposta: enquanto a poesia transcende a morte, todos os outros são digeridos pelo tempo.”

El universo de la palabra de Hilda Hilst se inicia apenas a los veinte años, y aunque se gradúa de Derecho en 1952 en la Universidad de São Paulo, será la literatura la que ocupe su cuerpo y su alma hasta el fin de sus días. Si bien el teatro, la dramaturgia, se le convirtió en una vía de comunicación ante la opresión militar antes referida, con una destacad muestra de obras (A Possessa 1967, O Rato no Muro 1967, O Visitante 1968, Auto da Barca de Camiri 1968, O Novo Sistema 1968, Aves da Noite 1968, O Verdugo 1969 y A Morte de Patriarca 1969) y la narrativa, la novela, ocupó con acierto sus búsquedas de creación vital, es en la poesía donde se siente ese universo abierto a lo místico y metafísico que tanto ha llamado la atención entre los poetas y lectores de poesía.

Actualmente, el Instituto Hilda Hilst en Brasil recoge la muestra de cincuenta años de creación literaria de la notable autora. Poeta que vale la pena seguir y descubrir, leer y valorar, dentro de la gran tradición de la poesía en lengua portuguesa del siglo veinte y cuanto suma ya la actual centuria. El siguiente poema, perteneciente a la obra Balada do festival (1955) aparece también en versión al español traducido por Pedro Sánchez Sanz, y con ello dejamos abierta la puerta para la celebración del alto nombre de Hilda Hilst, más allá de su casa, más allá de su sol.

Haverá sempre o medo

e o escondido pranto

no meu canto de amor.

Dos homens e da morte

mais noite que auroras

em verso e pensamento

concebi. Nas crianças

amei os olhos e o riso

o clamor sem ouvido

o medo, o medo, o medo.

Se a fantasia

aproximar de mim

a tua presença,

fica. A teu lado,

serei amante sem desejo:

Pássaro sem asa.

Submerso leito.

Habrá siempre miedo

y escondido llanto

en mi canto de amor.

De los hombres y de la muerte

más noche que auroras

en verso y pensamiento

concebí. En los niños

amé los ojos y la risa

el clamor sordo

el miedo, el miedo, el miedo.

Si la fantasía

me acercara

a tu presencia,

quédate. A tu lado,

seré amante sin deseo:

Pájaro sin ala.

Sumergido lecho.

Pariaguán, 26 de septiembre de 2021

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