publicado el: 21 enero 2022 - 23:13

Especial Segundo Paso

José Martí, el “Apóstol”

Martí: La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida…
José Martí, el “Apóstol”

Segundopaso - Nacido en 1853, el 28 de enero en La Habana, José Martí constituye un ser extraordinario por su sentido del amor, la solidaridad humana y el patriotismo. Integrante de una familia pobre, tuvo que enfrentar los rigores de una sociedad en la que el colonialismo español impuso un régimen de desigualdad y explotación. Murió el 19 de mayo de 1895 en su primera carga contra soldados del colonialismo español.

Fue reconocido como el “Héroe Nacional”, el “Maestro”, el “Delegado” o como el “Apóstol de la Independencia” de Cuba, pero no todos conocieron su alto grado militar como Mayor General del Ejército Libertador cubano.

Cuando el 10 de octubre de 1868 estalla, en Yara, al Oriente del país, la primera guerra cubana contra el colonialismo español, el joven Martí toma partido a favor de los cubanos. En1869 el heroísmo de los mambíses, guerrilleros independentistas dominicanos, cubanos y filipinos despiertan la admiración y respeto de José Martí

A este hecho dedica un soneto que publica en el periódico manuscrito El Siboney con henchido de amor a su patria, destaca:

“De su fuerza y heroica valentía.

Tumbas los campos son, y su grandeza

Degrada y mancha horrible cobardía.

Gracias a Dios, que ¡al fin con entereza

Rompe Cuba el dogal que la oprimía

¡Y altiva y libre yergue la cabeza!

A partir de una exquisita y profunda elaboración teórica de los conceptos patria y patriotismo, José Martí avanza hacia la expresión práctica de los mismos; aporta ideas, actos, hechos, acciones que reflejan la existencia de estos conceptos en el modo de actuación de los cubanos.

Su espíritu luchador y rebelde

Para José Martí, quien solo contaba 16 años de edad, la Patria es lo más sublime, a la que considera la madre de todos.  El amor a la patria es mucho más que apego al terruño donde se nace: “es el odio invencible a quien la oprime / es el rencor eterno a quien la ataca” (Cuadernos martianos I, 1975)

Es ese amor infinito hacia Cuba quien le guía en su acción fue procesado por denunciar traición a la patria de un condiscípulo y en el juicio José Martí reclama con tal fuerza el derecho de Cuba a su independencia que es condenado a 6 años de presidio. Lo envían a realizar trabajos forzados en las canteras de San Lázaro, donde sufre los martirios del presidio hasta ser trasladado, por gestiones de su padre, a Isla de Pinos y finalmente deportado a España en 1871.

En la travesía hacia España escribe El Presidio Político en Cuba, que publica en Madrid en ese mismo año; trabajo que denuncia el infame proceder de las autoridades españolas en Cuba que dan un trato oprobioso a los presos políticos de la Isla, la forma en que son obligados a trabajar; al golpe de látigo y palo se mueven, como sombras, los confinados a prisión sin que las autoridades coloniales tengan en cuenta edad, ni estado físico-mental de los reclusos.

Nada detiene al joven José Martí en su ardor patriótico y empeño liberador. En 1873 publica en España La República española ante la Revolución cubana, escrito en el que exige a los republicanos españoles, que se han sacudido el yugo de la monarquía, sean consecuentes con sus ideales y otorguen a Cuba la independencia y destaca que la Isla no es parte de la patria española, pues: “Patria es comunidad de intereses, unidad de tradiciones, unidad de fines, fusión dulcísima y consoladora de amores y esperanzas.” (Cuadernos martianos IV, 2012)

En España, José Martí se gradúa de abogado y a finales de 1874 abandona la península. Su espíritu rebelde lo lleva a enfrentar el caudillismo en América y de 1875 a 1881 vive en México, Guatemala y Venezuela. En 1878 regresa a Cuba para seguir luchando por la libertad de la patria amada. Por sus actividades conspirativas es deportado a España en 1879; después de dos meses de estancia en la metrópoli viaja hacia Nueva York y Caracas para regresar a Estados Unidos en 1881 hasta 1895, período en que se entrega a la preparación de la guerra de 1895.

La actividad revolucionaria de José Martí se intensifica en esta etapa, se entrevista con los jefes de la pasada guerra, funda clubes revolucionarios, recauda fondos, constituye el “Partido Revolucionario Cubano” y el periódico Patria; su concepto de patriotismo se traduce en entrega y dedicación cuando dice: “La patria necesita sacrificios. Es ara y no pedestal. Se la sirve, pero no se la toma para servirse de ella.” (Obras completas, Martí, 1975)

El patriotismo en José Martí se enraíza y evoluciona a lo largo de su vida, transita desde el odio y el rencor al opresor, al que la agrede, pasando por la comunidad de intereses, unidad de tradiciones, unidad de fines, la entrega y el sacrificio hasta considerarla con máxima amplitud, al expresar: “Patria es humanidad, es aquella porción de la humanidad que vemos más de cerca, y en que nos tocó nacer”

Para Martí, el amor a la patria entraña desinterés, el abandono de todo afán de lucro al servirla “ha de ser enteramente puro… activo hasta el frenesí, hasta el sacrificio.”

Muerte de Martí

Pese a la recomendación del Generalísimo Máximo Gómez de que permaneciera en la retaguardia, el compromiso, la moral de predicar siempre con el ejemplo, y el entusiasmo de participar en su primer combate por la libertad de Cuba, hicieron a Martí marchar al frente sólo con su ayudante.

Poco después, ya en la tarde, una columna española compuesta por más de 600 efectivos, logra interceptar al campesino Carlos Chacón, quien había sido enviado en busca de artículos y comestibles para los hombres del Ejército Libertador. El soldado se acobarda, traiciona, e informa al jefe español de la presencia de Gómez, Martí y Masó en los cercanos potreros de Boca de Dos Ríos.

En el campamento una patrulla avisa a Gómez de la presencia en los alrededores de una fuerte tropa enemiga y, a su orden, Masó al mando de trescientos jinetes sigue a la tropa del Generalísimo, y Martí marcha junto a los dos experimentados guerreros. Al aproximarse al lugar, Gómez ordena a Martí que se quede atrás para salvaguardarlo del fuego enemigo. La vanguardia española es sorprendida por el primer ataque de Gómez y resulta abatida, pero el resto de la columna responde con fuerza, obligando a los mambises a tocar retirada. 

Ya separado del grueso de las tropas, Martí ordena a su ayudante, marchar al frente y ambos realizan un movimiento que los acerca a una sección de la columna española oculta en la maleza en espera de las tropas mambisas. Al percatarse de la presencia de dos únicos combatientes en el lugar, los españoles abren fuego graneado. El teniente es derribado al ser impactado su caballo y José Martí cae mortalmente herido.

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Tres disparos han alcanzado el cuerpo del “Delegado”. Uno de ellos penetró por el cuello y maxilar inferior del lado derecho, con salida por encima del maxilar superior del lado izquierdo cuyo labio queda destrozado; el disparo mortal le penetra por la parte anterior del pecho, al nivel del puño del esternón, el cual resulta fracturado y un tercero en el tercio inferior del muslo derecho y hacia su parte inferior, según la autopsia española que le realizan días más tarde.

El enemigo rápidamente se percata que ha ocasionado una importante baja a las tropas insurrectas y al identificar a Martí, se apoderan del cadáver y a pesar de la embestida de las tropas de Gómez resulta imposible rescatarlo. Su cuerpo atado a un caballo es conducido a Remanganagua, e informan a la jefatura en Santiago de Cuba el resultado de las acciones y, con desprecio al cadáver del héroe caído, lo entierran sin ataúd y semidesnudo en una fosa en la tierra. Con parte del dinero sustraído de sus bolsillos la soldadesca compra tabaco y aguardiente y celebran la hazaña.

Al conocer las tropas mambisas del plan español, preparan diferentes emboscadas en el camino para nuevamente intentar recuperar el cadáver del “Delegado”, sin poderlo lograr. El 27 de mayo de 1895 en horas de la mañana se procede al entierro de José Martí en el Cementerio de Santa Ifigenia. Luego sus restos son trasladados a un pequeño panteón hasta que finalmente son llevados al Retablo de los Héroes en 1951 y permanecen en forman definitiva en un nuevo mausoleo.

José Martí es además reconocido como la figura política más universal de su tiempo, considerado un brillante periodista, ensayista de primera línea, poeta excelso, diplomático al servicio de varios países, catedrático de lengua inglesa, literatura francesa, italiana y alemana y de Historia de la Filosofía, políglota, crítico de arte y literatura, traductor y renovador de la lengua. Fue el primero en incorporar la estética al discurso político en su obra literaria insurgente donde denunció el colonialismo español y describió los defectos de la sociedad norteamericana.

Estas ideas tienen plena vigencia en el accionar del pueblo cubano y latinoamericano cuyo pensamiento guió las batallas por la independencia y hoy inspira a todo movimiento de liberación, en la lucha anticolonialista y antiimperialista.

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