Las inclaudicables luchas en las negociaciones colectivas en las universidades chilenas

Segundopaso - La situación de las y los trabajadores chilenos de distintos sectores productivos se encuentra rodeada de similitudes, demandas y reivindicaciones, quienes, en búsqueda de concretar sus derechos y mejoras salariales, entre otros, convergen desde distintos sectores y estamentos con las luchas de los estudiantes que, durante años, se han volcado a las calles para demandar una mejor educación; pública, gratuita y de calidad, en pos de cambiar las añejas estructuras heredadas de la dictadura militar, que asoló Chile durante 17 años, y que hoy, podrían modificarse con la nueva Constitución, si es aprobada, el próximo 4 de septiembre de 2022.  

Esta lucha, en cierta medida, se identifica con las aspiraciones de mejoras laborales para los trabajadores de los planteles universitarios, quienes buscan estabilidad y garantías como funcionarios, para poder desarrollarse como personas, gracias a una mejor calidad de vida, tal como detalla Janina Lara Gómez, tesorera del Sindicato de Profesionales de la Universidad Católica de Temuco.

La dirigente comentó “Los trabajadores de las universidades tienen demandas como todos los trabajadores, pero, esencialmente, nosotros nos enfocamos en la calidad de vida. La educación es un ámbito de mucho estrés, y que tiene una tremenda responsabilidad, y en esa responsabilidad muchos no tenemos todas las herramientas para trabajar con el futuro de Chile, eso es lo que estamos formando”.

Lamentablemente, la situación de los funcionarios de las universidades, en este caso, de la Universidad Católica de Temuco, no es del todo deseable. En efecto, desde hace 18 meses que las y los trabajadores de esa Casa de Estudios no reciben reajuste en sus salarios, detalló Giselle Fuentes Segura, presidenta del Sindicato N°1 de Trabajadoras y Trabajadores de la Universidad Católica de Temuco “En 18 meses hemos visto congelados nuestros sueldos producto de la última negociación que nos acogimos al piso de negociación que quedaron congelados nuestro contrato colectivo; nos tocó negociar en un momento muy difícil para el país, para el mundo, a causa de la pandemia”.

De hecho, para poder cambiar esta magra situación, los trabajadores en su conjunto, han iniciado un proceso de negociación colectiva ante los directivos de esta universidad, para lo cual cuentan con el apoyo desde la Coordinadora de Trabajadores de Educación Superior Chilena, CONATUCh, en pos de desarrollar un exitoso proceso que entregue mejoras laborales y salariales.

El vocero nacional de CONATUCh, Osvaldo León, graficó el apoyo, en pleno, que surge desde la organización a todas y todos los trabajadores, no solamente en materia de negociaciones colectivas, sino que también como representación política, sin otro propósito que ir en beneficio de quienes laboran en los planteles, detalló Osvaldo León.

Dentro de la gran tarea nacional que tenemos, no solamente esta coordinar y apoyar los procesos de negociación colectiva, sino que también establecer una herramienta de representación política de los trabajadores de la educación superior chilena, y tenemos propuestas políticas que hemos entregado ya a dos gobiernos anteriores en donde queremos establecer cambios profundos estructural de educación superior, que tiene fuertes impactos, no solamente en el déficit de formación de nuestros estudiantes, sino que también, deterioro enorme de procesos de democratización interna para las trabajadoras y trabajadores organizados en los sindicatos, asociaciones de funcionarios, etc., así que es un trabajo bastante arduo, pero que cuenta con el respaldo nacional de cerca de 27 mil trabajadoras y trabajadores que, indudablemente, nos dan la herramienta de respaldo político para establecer cambios profundos, que queremos en la educación superior chilena”.

Desde luego, una exitosa negociación colectiva nace desde las bases de los trabajadores, gestión en la que se deben comprometer las organizaciones que las impulsan, en este caso, los sindicatos, precisó el dirigente.

Yo creo que lo que enfrentamos universidades, como las que están agrupadas en el G9, requiere hoy día con urgencia de modelos de reestructuración interna, que nos permita establecer que la comunidad universitaria sean actores preponderantes, y en eso estamos al debe en universidades como ésta (Universidad Católica de Temuco) que esperamos el rector Bórquez pueda establecer los procesos de negociación colectiva, elementos de avance, de tanto con el Sindicato N°1, como el de profesionales y administrativos, sino que también pueda establecer procesos que le den mayor preponderancia a la participación política de los sindicatos, porque creemos que es fundamental en la defensa que debemos tener de las universidades como las nuestras, que no solamente debemos defender porque constituyen las fuentes de nuestros ingresos, pero que también deben ser aportes permanentes al desarrollo del país, y ese es el rol que tenemos como universidades con sentido público”.

Trabajadores fiscales y del comercio

Pero, el apoyo y solidaridad no nace solamente desde las propias estructuras de los trabajadores de las universidades. Los trabajadores públicos o fiscales también han transitado por similares procesos, lo que les motiva a dar cobijo a sus compañeros, despertado por la empatía que mueven estas situaciones, como lo manifiesta Sandra Marín Cheuquelaf, de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales, ANEF, región de La Araucanía, quien además es Vocera de la Coordinadora No + AFP: “Aquí hay un tema fundamental que tiene que ver con la unidad de las universidades a través de la coordinación de la CONATUCH, y eso genera una fuerza en estos procesos que vienen de reivindicación por las mejoras salariales, y las condiciones de los y las trabajadoras, además, teniendo presente de que también se están apoyando en las iniciativas de normas que tienen que ver con la educación, con una educación de calidad y gratuita”.

Demandas y desafíos para trabajadores

Existe una serie de demandas que enarbolan los trabajadores, las que, según Sandra Marín, son compartidas por los integrantes de los sindicatos y organizaciones afines; otros ponen la señal de alerta cuando no son respetados los derechos que se pretenden consagrar y mantener: “Los temas transversales que tienen que ver con la seguridad social, por ejemplo, en materia de pensiones, lamentablemente, en esta universidad (Universidad Católica de Temuco) este año hubieron despidos, y en esos despidos hubo muchos trabajadores y trabajadoras que estaban en ese proceso de jubilación, y lo lamentable son las formas que utilizan los empleadores para hacer estos procesos de desvinculación, que son a través de cartas; eso no es respeto, no es dignidad hacia la clase trabajadora, ni siquiera un reconocimiento hacia a personas, hombres y mujeres, que llevan años, una trayectoria de más de 20 – 30 años en un espacio laboral y que sea despedido de esa forma”.

Empatía de los trabajadores del comercio

Por su parte, Ana María Tenorio, presidenta del Sindicato del Retail y vocera de la Alianza de Trabajadores del Comercio, manifestó que no solo las demandas del sector de los trabajadores de las universidades sostienen el apoyo de sus pares del comercio, sino que también están dispuestos a sostener sus luchas en conjunto, sobre lo que existe un énfasis irrenunciable: “Hoy día nos afecta el tema de la jornada laboral, que es un compromiso que tiene este Gobierno (de Gabriel Boric) con los trabajadores, y que vamos a luchar en conjunto, en los trabajadores privados, los públicos, no importando la orientación comercial que tengan los distintos sindicatos, y eso se ve reflejado acá, justamente, porque habemos representantes del sector del comercio, del retail; que somos nosotros, de la educación y de los empleados fiscales. De esa forma, manteniéndonos siempre unidos vamos a lograr que haya reformas, una reivindicación de derechos que afectan a todos los trabajadores”.

Sin embargo, se necesitan distintas instancias, como las denominadas “mesas de trabajo”, tras las cuales se esperan resultados inmediatos para que, finalmente, la calidad de vida de los trabajadores y de sus familias, mejoren.

Se supone que las mesas de trabajo, en la que deberíamos estar todos presentes, es la que tiene que ver con la reforma de pensiones, donde, nos afecta a todos los trabajadores, independiente del rubro en que nos desempeñemos, todos necesitamos un sistema de seguridad social que nos garantice pensiones dignas al final de nuestra vida laboral.

Manuel Arismendi, Segundo Paso

Twitter: @rismendi

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