publicado el: 2 junio 2022 - 18:02

Reemplazaremos Los Malos Hábitos Por Los Correctos

​​​​​​​Acostumbrémonos a vivir bien 2
Reemplazaremos Los Malos Hábitos Por Los Correctos

Segundopaso - Tanto la salud física como la mental son importantes para una buena vida. A veces es necesario un cambio para lograr la vida que deseamos. En el programa "Acostumbrémonos", juntos reemplazaremos los malos hábitos por los correctos. Cabe señalar que las recomendaciones proporcionadas en este programa son generales y algunas de ellas pueden no ser adecuadas para todos. Consulte a su médico o consejero si es necesario realizar cambios en la manera de llevar los asuntos cotidianos.

En este programa, hablaremos sobre el mal hábito de comparar y cómo erradicarlo de nuestras vidas, debido a que esta costumbre puede provocar el odio hacia los demás y también reducir su satisfacción de la vida.

Comparar es una de las características innatas de los seres humanos que puede tener resultados positivos o negativos para el individuo. En general, comparar significa examinar las diferencias entre lo que tenemos y lo que tienen otras personas. Solemos compararnos a nosotros mismos con nuestros seres queridos o con los demás. Esto puede causar problemas, y uno de ellos es la pérdida de paz y bienestar. El Profeta del Islam (P) dijo: “Nunca te fijes en lo que está en manos de otros (y no compares tu vida con la vida de los demás), porque la tristeza del ser humano se prolongará y su sufrimiento no tendrá fin, despreciará las bendiciones que Dios le ha dado y como resultado, será desagradecido. Así que siempre mira a quienes tienen menos que tú.”

La forma más común de comparación es hacerlo entre uno mismo y nuestras posesiones con la de la de las demás personas. El sujeto de esta analogía puede ser cualquier cosa. Por ejemplo, puede comparar su trabajo, situación financiera, apariencia o éxito en la vida. Este hábito, además de brindarle modelos para avanzar hacia la mejora, también puede crear problemas en su vida que es mejor abordar. La mayoría de las personas saben que compararse con los demás no es lo correcto, pero el problema es que no pueden parar y no saben por qué persiste en sus mentes.

Amarse a uno mismo es el primer paso para el autoconocimiento y para suprimir este indeseable acto. Todos de alguna manera caen en la comparación, pero hacerlo en demasía puede tener causas específicas, algunas de las más importantes analizaremos a continuación. La falta de confianza en uno mismo es una de las razones más significativas. Cuando las personas tienen baja autoestima y falta de confianza, la tendencia a compararse se desarrolla de forma natural y se fortalece día a día. Tal vez sea porque queremos saber por qué no podemos ser como quienes creemos son exitosos o perfectos. Es interesante saber que muchas personas que constantemente se están comparando no son precisamente personas fracasadas y sin éxito, pero debido a la falta de confianza en sí mismos y en sus elecciones, no pueden ver sus logros y piensan constantemente que los demás lo están haciendo mejor.

El perfeccionismo es otro rasgo de personalidad que puede dar lugar a muchas comparaciones. En el perfeccionismo, uno quiere hacer todo de la mejor manera. Esta característica hace que nunca estemos satisfechos con nuestro trabajo y actividades. Tenga en cuenta que, para el éxito y una buena salud física y mental, debe estar satisfecho con sus procederes además de amarse a sí mismo. La insatisfacción dará lugar a comparaciones molestas. Suele ser difícil cambiar y modificar el carácter del perfeccionismo por uno mismo y requiere la intervención profesional de un psicólogo.

Algunas personas no tienen la capacidad mental y la visión necesaria para ser flexibles. Es por eso que piensan que solo hay una forma definitiva de lograr el éxito y el progreso. Estos individuos no tienen en cuenta que alcanzar el triunfo depende de las circunstancias y habilidades y cada quien debe encontrar su propio camino. Ignorar este problema provocará que busque constantemente una solución general y siempre tenga que compararse con los demás para lograr avances. El efecto secundario más importante de la comparación es la pérdida del sentido de la vida y la falta de disfrute de la misma, lo que pone en peligro la salud física y mental e incluso puede convertirse en un hábito mental. Por esta razón, sugerimos algunas soluciones prácticas para eliminar esta condición.

Una forma de deshacerse de este mal hábito es preguntarse cuáles son sus fortalezas, en lugar de buscar constantemente sus debilidades. De esta manera, puede cambiar el enfoque externo al enfoque interno. De hecho, al buscar el autoconocimiento, tome medidas para no compararse con los demás. Además, acepte que nadie es perfecto. Aunque la mayoría de nosotros conocemos este hecho, muchas personas se sienten mal emocionalmente cuando piensan que tienen defectos, como si debieran ser perfectos.

Otra solución que sugerimos para acabar con este mal hábito es limitar el uso de las redes sociales. Cuando mira constantemente hacia afuera para validarse a sí mismo, cae fácilmente en la trampa de la comparación social, así que limite el uso de las redes sociales. Las imágenes que ve allí a menudo están cuidadosamente diseñadas para mostrar momentos impecables, pero créame, estas imágenes no tienen nada que ver con la vida real de esas personas. Incluso las investigaciones han demostrado que las parejas que constantemente publican fotos de sus momentos felices, de hecho, están luchando con muchos problemas y no tienen una vida matrimonial exitosa.

Otra forma de superar este sentimiento desagradable es encontrar una fuerte fuente de inspiración, está bien tener una o dos personas en su vida a quien admirar. Esto puede proporcionar alguna guía externa. Estas personas no tienen que ser celebridades, de esta manera usted puede inspirarse en ellos cuando se sienta frustrado o haya perdido el rumbo y pueda volver a caer en la trampa de la comparación. Si se compromete a ser profundamente feliz con las cosas buenas de la vida y a recordarlas todos los días, la probabilidad de recaer es menor.

Por supuesto, observar el éxito de los demás no debería alborotar su diario vivir. Incluso si cree que otras personas están haciendo lo mismo que usted, sus esfuerzos y éxitos le pertenecen. Deje de compararse, porque lo que experimenta es diferente a la de ellos. Por supuesto, la comparación no siempre es mala y en lugar de perder el tiempo en comparaciones sin sentido, trate de imitarlos y ser mejor siguiendo el ejemplo de personas positivas e inspiradoras.

En conclusión, comparar reduce la confianza y la autoestima y crea una sensación de inseguridad en las personas. Además, prestar demasiada atención a los demás y compararse con ellos provoca trastornos depresivos y de ansiedad, lo que requiere de psicoterapia. Entonces, si su problema es muy grave y siente que estas comparaciones han trastornado su forma de vida es preferible que consulte a un psicólogo.

Gracias por su apoyo, hasta el próximo programa.

Sr/Mo/Ss

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