publicado el: 28 octubre 2022 - 23:08
Irán y el superconglomerado multidimensional burlado

Segundo Paso para Nuestra América.- Estados Unidos impuso un sistema internacional a conveniencia de sus intereses hegemónicos. A este sistema, por su complejidad, diverdidad y alcance planetario, lo podemos denominar superconglomerado de acción multidimensional. En él coexisten un sinnúmero de instrumentos institucionales, tecnológicos, materiales e ideológicos que actúan en cinco dimensiones de carácter bélico. El objetivo es subalternizar a toda costa a los países periféricos, sin embargo, Irán al igual que otros países del Sur Global, burlan al gigante y disminuyen su capacidad para sostener simultáneamente el control en todos los escenarios internacionales.

Qué es el superconglomerado multidimensional

El orden mundial, bajo la regencia de Estados Unidos, se sustenta en un superconglomerado de acción multidimensional integrado por un sinnúmero de instituciones, alianzas, estamentos jurídicos, estrategias, tácticas, recursos, tecnologías, manuales y doctrinas, mediante el cual aquel impone su hegemonía y subalterniza a los países periféricos. Este dominio intransigente se ha mantenido por décadas de manera global, cada vez con menos voluntad, pero ciertamente de manera más amenazante y peligrosa. Esto se debe a la pérdida gradual de su capacidad para sostener simultáneamente el control en todos los escenarios internacionales, tal y como estaba acostumbrado en el pasado.

La conocida frase “El imperio donde nunca se pone el sol”, utilizada por España (siglos XVI y XVII) y luego por el imperio británico (siglos XXI y XX) para presumir el alcance planetario de su poder, ya no le cuadra tanto a Estados Unidos. Este, aunque tenga presencia en Alaska, el Ártico, la Antártica, Hawái, Asia Occidental, Europa, América Latina y el Caribe, vive hoy día un lento pero indefectible crepúsculo en su capacidad de vigilancia y supremacía; por el contrario, los países insurgentes se levantan en el horizonte cual alborada. Vulnerada su influencia mundial, Estados Unidos se apoya cada más en ese complejo y diverso sistema que viene construyendo desde la segunda gran posguerra, pero lo hace sin aceptar la obsolescencia de los viejos métodos y la ineficacia de sus más recientes inventivas.

Este sistema colosal de la tiranía estadounidense constituye un fuero extraterritorial ilimitado, que incluye la cuarta dimensión bélica relativa al espacio, lo que se sitúa antes y después de la línea de Kármán; y la quinta dimensión, que abarca todo lo concerniente al ciberespacio. Cuenta también con grandes presupuestos multinacionales, muchos de ellos provenientes de saqueos a otros países. Tras él va una comparsa carnestolenda de gobiernos y parlamentos aliados y financistas milmillonarios (Branson, Bezos, Musk, Soros, Gates), algunos de los cuales tienen vocación de colonizadores interestelares y otros de sociólogos experimentalistas. Igualmente, tiene dominancia en organismos multilaterales o multinacionales, mediante el uso del poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU (en otros escenarios en los que no puede vetar, desobedece) o juega con luces y sombras en el teatro de luz negra que es la OEA.

De la misma manera, tiene control sobre aquellas instituciones que nacieron a partir de los Acuerdos de Bretton Woods (1944), como son el Banco Mundial, el FMI y la Organización Mundial del Comercio, entre otros, además de la poderosa banca estadounidense- sionista y europea, todas ellas concebidas para ejercer la hegemonía financiera mundial. También forman parte de este superconglomerado hegemónico, los manipulables órganos jurídicos internacionales (Corte Internacional de Justicia y la Corte Penal Internacional), así como un conjunto de corporaciones e industrias de todo tipo, ONGs y movimientos reivindicativos (todos subsidiados por fondos privados y gubernamentales, en especial los dedicados al tema de los Derechos Humanos), partidos políticos y organizaciones de extrema derecha y neofascistas.

Como en cualquier franquicia, posee manuales operacionales. A esto se suman los laboratorios comunicacionales, medios de comunicación (radiales, televisivos, impresos y digitales), productoras de cine, programas de televisión influyentes, redes sociales; órganos de inteligencia, fuerzas de choque (mercenarios, fundamentalistas religiosos, sectas, grupos delincuenciales, narcotraficantes, paramilitares, ejércitos regulares) y alianzas militares intergubernamentales con gran poder destructivo y vocación genocida como la OTAN. Por último, se incluyen algunas universidades, academias, iglesias y sindicatos, todos subvencionados y al servicio de los centros de poder.

Irán y el superconglomerado multidimensional burlado

Estrategias y tácticas del superconglomerado

Las amenazas multidimensionales, las amenazas híbridas y las Amenazas Persistentes Avanzadas (APT) conforman la nueva era del señorío globalizado. Si estas surgieron fue porque los métodos tradicionales eran ya impracticables; de la misma manera, cabe decir que su existencia no implica infalibilidad en su ejecución ni tampoco que puedan ser utilizados en todos los frentes activos con los mismos resultados. A esto se añade su alto costo y la manera rápida en que aprendemos a contrarrestarlos quienes estamos en prolongada situación de resistencia, lo cual pone en duda que sirvan de mucho para sostener el mamotreto imperial.

Estas amenazas multidimensionales, debido al mismo fenómeno de globalización, se han convertido en amenazas transcontinentales. ¿Causan daño? Sí, y mucho, muere gente inocente y caen por un precipicio las economías. Estas guerras de nueva generación atacan al enemigo desde distintas esferas con distintos objetivos, para intentar vulnerar y socavar los valores democráticos, los derechos fundamentales y desestabilizar la vida cotidiana, con graves consecuencias económicas, sociales y políticas. Se quiere lograr un estado de total o parcial ingobernabilidad para luego titular en los medios que allí tiene lugar una nefasta tiranía o una crisis humanitaria que justifique una intervención.

La guerra multidimensional no se declara abiertamente, sino que se lleva a cabo de manera soterrada y su existencia se niega en todo momento. Es decir, es alevosa y cobarde. Se vale de esa megaestructura opresora de alcance planetario, en ella se diseña y ejecuta todo tipo de acciones violatorias de la normativa internacional y todas las formas posibles de golpe de Estado. Con total impunidad, se llevan a cabo campañas mediáticas globales de desprestigio, ciberataques, ciberespionajes y el uso avieso de la tecnología de la Bigdata; cañoneos instigadores en las redes sociales mediante los socialbots, estigmatizaciones sistemáticas a través de documentales y películas concebidas para el streaming y el cine. No nos olvidemos de los fakenews, las operaciones de falsa bandera, los falsos positivos y las bombas sucias. Se le da cobertura mediática a las declaraciones sesgadas e injerencistas de diputados, cancilleres, presidentes y políticos influyentes de países serviles; y una despiadada persecución mediante la guerra política judicial-mediática del lawfare, que tan buenos resultados les ha procurado.

Por otra parte, en una acción para nada democrática y descabellada (una “estulticia” diría el filósofo, aunque misógino, Erasmo de Rotterdam) vetan y excluyen de las cumbres y conferencias regionales (Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno y Cumbre de las Américas) a los países considerados “No democráticos”, y hasta se organizan grupos multilaterales, como lo fue el Grupo de Lima, donde se agavillaron cobardemente catorce países para apoyar el derrocamiento del gobierno venezolano. Emiten decretos extraterritoriales que declaran como amenaza “inusual y extraordinaria” a los países ideológicamente antagónicos, luego sus instituciones electorales son señaladas como ilegítimas y sus procesos de votación como fraudulentos, cuando los resultados no favorecen a la oposición; finalmente, desconocen a los propios gobiernos y, como los famosos carteles Wanted Dead or Alive del spaghetti western , ponen precio a las cabezas del presidente y los líderes de mayor influencia política.

Mención aparte merece una de las necesades más absurdas que ha cometido Estados Unidos, un estadio superior de su esquizofrenia y arrogancia imperial. Lo hizo en Siria y en Venezuela. Cualquier pelele de utilidad será escogido para que en una plaza pública o en cualquier templete callejero se autoproclame “presidente interino” de su país y se ponga al frente de un gobierno y un parlamento paralelos, es decir, ficticios. Estos coexistirán, aunque solo en la narrativa ficcional de los medios y voceros imperiales, con los poderes públicos auténticos y elegidos por voluntad popular (nos gusta decir que semejante dislate solo es posible en Narnia, haciendo referencia a la heptalogía Las crónicas de Narnia de C. S. Lewis o a la película homónima). Así, inusual y extraordinariamente, la “autoproclamación”, el acto político más incivilizado y antidemocrático que pueda concebirse, será auspiciado y respaldado por países que se autodenominan democráticos y tienen la petulancia de considerarse paradigmas de libertad y justicia para el mundo.

Continuando con la lista de este paquete del atropello corporativista estadounidense y sus aliados, tenemos las operaciones de espionaje e infiltraciones en instituciones estratégicas, compra de conciencias; organización, subvención, adiestramiento y dotación de armas a células contrarrevolucionarias clandestinas; así mismo, se imponen sanciones económicas unilaterales ilegales, sabotajes a servicios estratégicos (hidroeléctricas, refinerías, acueductos), ataques a la moneda y la economía, bloqueos de alimentos, repuestos y medicinas; se estimula la migración para luego aplicar deportaciones masivas o desatar campañas de odio, xenofobia y racismo en los países receptores.

A la par de todo aquello, se convocan las manidas manifestaciones callejeras de carácter violento, actos terroristas, asesinatos selectivos y masivos, voladura de aviones, atentados con bombas y francotiradores, invasiones e incursiones de comandos, secuestros, creación de grupos paramilitares, megabandas delincuenciales y de narcotráfico; linchamientos físicos y morales, bloqueo de cuentas en el extranjero, robo de activos y reservas, destrucción o secuestro de empresas estatales estratégicas, magnicidios, asalto y robo de los recursos energéticos, y un largo etcétera.

Irán y el superconglomerado multidimensional burlado

El gigante burlado

Cuando impera la necesidad de debilitar a un enemigo, porque la influencia geopolítica de este va en aumento, Estados Unidos recurre infructuosamente a todos los instrumentos que le proporciona este superconglomerado multidimensional.

A pesar de la monstruosidad de los ataques descritos arriba, aún se mantienen de pie, como muñecos porfiados, aquellos países que Estados Unidos ha sitiado con su sofisticada parafernalia. En el fondo, todo se trata de remozadas tácticas medievales. La maldad es tan antigua como el ser humano, solo cambian los métodos. Sea por mar, aire, tierra, espacio o ciberespacio, de forma escalada o simultánea, el gigante y su superconglomerado han sido burlados. Nada ha servido para derrotar a Siria, Libia, Irak, Palestina, Yemen, Líbano, Irán, Cuba, Venezuela, Nicaragua. Nada ha podido mermar su resistencia, se mantienen incólumes, aunque bastante aporreados por lo inhumano del asedio. ¿Cómo se explica esto?

De acuerdo con la lógica darwiniana social de la “supervivencia del más apto”, es fácil suponer que un monstruo continental como Estados Unidos se tragaría, sin ninguna dificultad y de una sola mordida, a una pequeña isla del Caribe como Cuba. ¿Por qué la Revolución Cubana no se rinde después de tantos años de bloqueo y tantos planes de desestabilización? Cómo puede ser posible que, a pesar de la andanada de golpes y de haber practicado todas las recetas de laboratorio, Venezuela no se doblegue. Todo se ha intentado menos una invasión militar directa y masiva o un ataque nuclear.

De igual manera, aunque Estados Unidos y el eje que lo secunda, se nos figura ciclópeo, intimidante e invencible, con recursos de toda índole, aparentemente ilimitados, un modesto país como Irán ha logrado soportar guerras impuestas, ataques terroristas, el genocidio de más de 17 mil de sus ciudadanos, sicariatos de científicos y líderes, magnicidios, el derribo de un avión de pasajeros, campañas de desprestigio, satanización de sus creencias y costumbres, guarimbas, bloqueos y sanciones. Empero, las convicciones de sus líderes y de su pueblo se mantienen inquebrantables. Prevalece la sabiduría y los quemacauchos solo logran acumular más hollín en sus pulmones.

Lo más extraño de todo es que en medio del asedio y con muchas limitaciones, prospera la producción y el avance tecnológico y científico en Irán, que se ubica en la lista de los diez países más avanzados del mundo; del mismo modo, Cuba desarrolló varias vacunas contra el Covid 19 y desplegó un apoyo humanitario internacional que contribuyó a contener el avance de la pandemia, cosa que no hizo ni Estados Unidos, ni Europa, ni el régimen sionista; por su parte, Venezuela comienza a recuperar paulatinamente su economía.

Algo está pasando. El imperialismo está siendo burlado y solo se conforma con quemar basureros en las calles de los países por él bloqueados; es por eso que se teme lo peor, no vaya a ser que, enceguecido por un arranque de soberbia y desesperación, el imperio encamine el mundo hacia una hecatombe.

Redes de mensajes según orientación partidista identificada, durante la jornada electoral del 24M en España.

Recreando la Guerra Fría

De acuerdo con lo expresado antes, para Estados Unidos no es factible poner en práctica los mismos métodos que permitieron los gloriosos triunfos obtenidos durante la Guerra Fría, tampoco su capacidad de influencia es suficiente para derrocar gobiernos como antes ni es muy conveniente política y económicamente llevar adelante una invasión a gran escala; las invasiones ahora son encubiertas, tercerizadas o solicitadas por vía diplomática y mediante oficio por el beneficiario objeto de la invasión, como pasa con Haití hoy día. En todo caso, el imperio se ve obligado a recrear sus viejas estrategias y hacer uso de las nuevas tecnologías y de todas las herramientas que tenga a la mano. Ya vimos cómo entra en escena el quinto dominio, el ciberespacio, el ámbito de acción más poderoso en la actual guerra multidimensional.

El razonamiento de Barak Obama fue distinto, él intentó aplicar nuevamente la lógica de la Guerra Fría y lo hizo de forma casi infantil pero peligrosa. Sabía que algunos enemigos no pueden ser derrotados por la fuerza, así que se vistió de manso cordero y cogió sus maletas para La Habana. Su plan consistía en crear las condiciones para una perestoika y un glasnost al estilo caribeño en la isla. Esta estrategia no carecía de lógica. Si el bloqueo a Cuba, por más de 70 años, no había doblegado ni un centímetro el régimen socialista, lo mejor era implotarlo, reventarlo desde adentro (cosa que siempre se ha intentado sin éxito), hacerlo diplomáticamente y de una manera tan elegante como el caminar de este patiquín descendiente de keniato, una mancha vergonzosa para esta cultura y para toda la genealogía africana.

Todo parecía muy inofensivo y peligrosamente sencillo. Si se exportaba a la isla el modo de vida estadounidense, exacerbando el deseo por el consumismo y promoviendo por todas las vías el modelo "progresista y democrático" estadounidense, el gobierno socialista hubiera caído en algún momento, cuando este estuviera en manos de un hipotético genuflexo. Así estaba calculado.

De haberlo logrado, Obama, sin duda, hubiera sido merecedor de un segundo e ignominioso Premio Novel de la Paz. En apariencia, él deseaba estar bien con Dios y con el diablo, deseaba complacer el deseo y solicitud de la gran mayoría de naciones del mundo que piden acabar con el bloqueo inhumano, al tiempo que satisfaría el sueño de un pequeño grupo de naciones deseosas de derrocar el castrocomunismo que tantas vergüenzas les ha hecho pasar. De haberse consumado esta operación, y en el supuesto negado de que la Revolución Cubana hubiera flaqueado, un buen día los cubanos se levantarían de sus camas, de la misma manera que despertaron los ciudadanos de la Alemania Oriental al caer el muro o los rusos al caer la Unión Soviética y, aún con las lagañas en los ojos, marcharían directamente al MacDonald o el Walmart más cercano a celebrar la histórica liberación del yugo socialista. El ritual de ingreso a la “verdadera democracia” se consagraría con el primer mordisco dado a una Double Quarter Pounder with Cheese. Luego se darían cuenta de que la única diferencia entre el modo de vida al que estaban acostumbrados y el capitalismo que los seduce, es el acceso y “consumo ilimitado” de la oferta impuesta por un mercado. No se dan cuenta de que al apenas terminar de engullir la primera hamburguesa y calzarse los impolutos tenis Nike comprados on line, se convierten irremediablemente en esclavos de ese sistema.

Biden no es tan sofisticado, mucho menos lo fue Trump. No admiten el descalabro, no aceptan bajo ningún concepto el desplome del imperio. Convertidos en pirómanos, los gringos subvencionan la quema de cauchos en las esquinas de Teherán y montan sus pequeños shows ante unos cuantos celulares para sobredimensionar las manifestaciones de calle. Sin perder la fe en el superconglomerado multidimensional, y una vez activadas las primeras escaramuzas, recrudecen la guerra irregular y aceleran los motores de la nefasta maquinaria golpista internacional, a ver qué pasa y hasta donde pueden llegar. Pero los velos quemados y los mechones de cabello arrastrados por el viento valen nada, como nada valen los afónicos gritos que clamaron la occidentalización de la vida cotidiana.

No hay manera de implotar a Irán, como tampoco la hay en otros casos similares ya enunciados. Por más que los momios y sus pegotes (para conocer el significado de estos términos véase https://www.segundopaso.es//news/2784/La-sedici%C3%B3n-de-los-momios-y-sus-pegotes-en-Ir%C3%A1n-y-el-sur-global) marchen, quemen y rompan lo que encuentren a su paso, no habrá perestoika ni glasnost en la República Islámica de Irán.

Redes de mensajes según orientación ideológica, durante la jornada electoral del 24 de mayo de 2015 (24M) en España.

NOTA

Las imágenes fueron tomadas de https://www.eliassaidhung.com/proyectos/data-lab/twitter24m-spain/, a excepción de la primera que parece en el cuerpo del texto, la cual se extrajo de https://www.vigilia.com.br/voce-conhece-laniakea-o-superaglomerado-de-galaxias-em-que-vivemos/

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