publicado el: 31 mayo 2020 - 03:09

Plan conjurado para destruir la historia del islam

La demolición del cementerio al-Baqi
Plan conjurado para destruir la historia del islam

ID - El octavo día del mes de shawal es el triste aniversario de la destrucción del Sagrado Santuario de los Imames de al-Baqi (P) por la ideología wahabí de Arabia Saudita.

En este día, los wahabitas usando como pretexto la errónea comprensión de la religión, destruyeron el reluciente santuario de los Imames (P) junto a sus nobles compañeros y en su alucinación “revivieron la tradición del Profeta” (P).

El fundamento para destruir los monumentos islámicos fue un plan muy oscuro y traicionero que los alienados habían elaborado para borrar las bases, evidencias irremplazables y las huellas de la historia del islam.

El ocho de shawal de 1344 de la hégira, los wahabíes destruyeron el santuario de los Imames en al-Baqi que era un lugar de peregrinación. Este día es conocido como el "Día de la destrucción”. Hasta entonces, había cúpulas y edificios sobre las tumbas de los líderes y otros grandes personajes del islam que estaban ahí enterrados.

Después de que los wahabíes tomaron el control de Medina, destruyeron las tumbas y los restos que habían quedado de ellas. Al-Baqi fue el primer cementerio creado por los musulmanes al principio del islam por orden del Gran Profeta (P).

Asad hijo de Zarare fue la primera persona de Ansar (en la historia se les llama Ansar a los habitantes de Medina y sus alrededores que aceptaron el islam) que fue enterrado en al-Baqi y de entre los Emigrantes, Osman hijo de Mazun.

Al-Baqi es también el lugar de entierro de los cuatro Imames chiíes, Imam Hasan (P), Imam Sayad (P), Imam Baqir (P) e Imam Yafar Sadeq (P).

También se encuentra la tumba de Abbas, el tío del Profeta y Fatima bint Asad, la madre de Hazrat Ali ibn Abi Talib, Hazrat Umm al-Banin, la madre de Hazrat Aba al-Fadl al-Abbas (P) y algunas magnas personalidades del islam.

Una de las grandes y peligrosas plagas de todas las religiones y sectas, son el extremismo, los conceptos erróneos y desviados que surgen entre los seguidores de las mismas religiones en diferentes momentos debilitándolas y dividiéndolas. Ejemplos de tales desviaciones intelectuales y concepciones erróneas es el grupo de Javarey (un grupo del ejército del Imam Ali ibn Abi Taleb (P) que en la batalla de Sefein lo acusaron de incredulidad y se rebelaron contra él. Fueron llamados así debido a su levantamiento en contra del califa musulmán).

Después de algunos siglos de la aparición de los Javarey, en la víspera del siglo VIII, surgió otro ejemplo de esta desviación, Ahmad ibn Taymiyyah en Siria publicó artículos y dictó conferencias sobre varios temas contrarios a los principios islámicos y en contra de las fatwas de los eruditos y los líderes. Los eruditos y sabios de Siria, Egipto y Bagdad salieron en oposición a sus teorías, criticando sus puntos de vista y emitiendo fatwas condenando su desviación y apostasía.

Ibn Taymiyyah después de haber sido encarcelado varias veces en Egipto y Siria, finalmente falleció en el año 728 de la Hégira en la cárcel de Damasco. La situación fue similar hasta que en el siglo XI, en Najd Hejaz, un hombre llamado Muhammad ibn Abd al-Wahhab promovió y propagó las ideas de Ibn Taymiyyah. Varias razones llevaron a Ibn Wahab a poder seguir sus actividades. Entre éstas, él expresó y publicó sus creencias en la ciudad de Najd, formada por personas alejadas de la civilización y la educación, que por el contrario Ibn Taymiyyah se encontraba en el centro de la educación religiosa.

Igualmente, al acusar a otros musulmanes de incredulidad, se alentó a la gente de Najd a robar y saquear la riqueza.

La fatwa jurisprudencial de los wahabitas consta de varios casos; el más importante de ellos es la prohibición de viajar para visitar el sepulcro de los profetas y las personas piadosas, de bendecirlos y pedir su intercesión, vedando la construcción de un santuario y cúpulas en sus tumbas. Según su fatwa, cualquier pedido de intercesión y bendición al sitio de entierro de los profetas y los Imames purificados (P) se considera politeísmo, incredulidad e idolatría, y en consecuencia de esto la propiedad y vida de tales personas serán expropiadas legalmente por el gobierno. Fue sobre esta base que ellos en cada lugar y en cada ciudad que llegaban se concentraban en la destrucción del Sagrado Santuario y los benditos mausoleos. Cuando los wahabíes conquistaron Taif y la Meca, destruyeron los sepulcros del abuelo y el tío del Profeta y la excelentísima Jadiya, esposa del Profeta, y muchos otros lugares sagrados. Más tarde entraron en Medina durante el mes de Ramadán en 1344 de la hégira y después de un tiempo, en el octavo día del mes de Shawwal, destruyeron por completo el mausoleo y las cúpulas de las tumbas de los Imames inmaculados (P) en al-Baqi y con esto, del santuario y de los sepulcros no quedó rastros ni señales más que piedras que instalaron cerca de las tumbas.

Únicamente el Sagrado Santuario del Profeta del Islam (P) estaba protegido del ataque y la destrucción debido al temor al levantamiento de los musulmanes del mundo que si no hubiera existido tal temor, el Santuario del Profeta Muhammad (P) hubiese sido destruido antes que los demás mausoleos.

Primera demolición:

La primera destrucción de las tumbas sagradas de los Imames purificados a manos de los wahabitas tuvo lugar en 1220 de la hégira, es decir cuando el primer gobierno saudí fue derrocado por el gobierno otomano. Después de este evento histórico, con la inversión de los musulmanes chiíes y el uso de instalaciones especiales, las ruinas de las tumbas destruidas fueron bellamente reconstruidas y con la construcción de la cúpula y la mezquita, al-Baqi se convirtió en uno de los lugares de peregrinación más bellos y, de hecho, en un lugar de peregrinación y turismo para los musulmanes.

Segunda demolición:

El segundo y por consiguiente el evento histórico contemporáneo más doloroso está relacionado con el 8 de Shawwal del año 1344 después de la creación del tercer gobierno wahabí de Arabia Saudita; el año en que los wahabíes, por la fatua de sus mayores, insultaron y profanaron los santuarios sagrados chiíes, sometiendo a un segundo ataque salvaje los mausoleos sagrados de los Imames purificados y a la Gente de la Casa del Profeta (P), convirtiendo a al-Baqi en un cementerio arruinado.

Jadiya Torres Chávez

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