El Último viaje

Islamaldia - Hay ruido entre la gente y dicen: “¿qué ha ocurrido? ¡No se puede quedar aquí! Hace tanto calor que aburre a la gente. ¿Qué quieren hacer aquí? ¿Acaso Dios ha mandado una orden al Profeta Muhammad (P)?

¿Por qué hay tanto ruido?

¿Por qué la gente va de un lado a otro?

Como dicen, nuestro profeta Muhammad (la bendición de Dios sea con él y su familia purificada), quiere ir de Medina a la Meca. Quiere visitar la Casa de Dios por última vez. La gente corre por las calles y los bazares para unirse a las caravanas. Ellos quieren ir a la peregrinación junto con su Profeta (P). Todos están felices. Todos sonríen. El Profeta (P), vestido con ropas sencillas y limpias, se mueve frente a las caravanas y la gente lo sigue.

Ahora, ya han llegado al desierto y están avanzando. Van y van hasta que llegan a un lugar que se llama Al-Abwa. El Profeta (P) dice a la gente que se queden allí por un tiempo; es que la tumba de su madre está allí. Después de unos días llegan a la bella ciudad de la Meca. El Profeta (P) va a visitar la Casa de Dios. La gente todavía está llegando a la Meca desde otras ciudades; de hecho, algunos han venido con el Imam Ali (la paz de Dios sea con él) desde Yemen.

¡Qué escena tan magnífica! La ciudad de la Meca está llena de gente. Todos se han vestido ropas blancas, hablan con Dios y dicen en voz alta: “Dios es el más grande, no hay más divinidad que Dios”.

El Profeta (P) está muy alegre y recuerda aquellos días, en los que, lamentablemente, toda la gente era idólatra y no conocían de Dios; pero ahora todos se han convertido al islam y adoran a Dios; ya distinguen lo bueno de lo malo.

El profeta (P) ha tomado la cortina de la Casa de Dios en su mano y habla con la gente: “¡oh musulmanes!, sean hermanos unos de otros, sean buenos y amables entre sí, respétense entre sí y no opriman a nadie. Llegará un día en el que Dios recompensará a las personas buenas y las llevará al paraíso”.

¿Qué ha pasado? ¿A qué viene tanto alboroto entre la gente? ¿A dónde van? Supuestamente quieren salir de la ciudad de La Meca. Ahora todos han visitado la casa de Dios y quieren regresar a sus ciudades.

El Profeta (P) camina al frente y la gente se mueve siguiéndolo. Poco a poco se alejan de la Sagrada Meca y llegan a un lugar llamado Jahfa. Allí no hay nada más que arena caliente y unos cuantos árboles. Todos están pensando en sí mismos, pero el Profeta (P) piensa en algo muy importante. Él quiere cumplir con algo para que la gente de todo el mundo pueda vivir feliz. El Profeta (P) está pensando en su sucesor y el líder de su comunidad. Está pensando en esto continuamente hasta que reciba un mensaje de parte de Dios.

Aún sigue haciendo calor. La gente va y va, hasta llegar a un estanque llamado “Qadir Jum”. El Profeta (P) aún está sumergido en su pensamiento. De repente, los que están a su alrededor ven que el Profeta (P) ha cerrado sus ojos y habla suavemente, mientras grandes gotas de sudor, caen de su frente. Poco a poco se sube la voz del Profeta (P) y la gente que lo rodea, la escucha fácilmente. Sí; está recitando la orden de Dios. Ésta es la orden: “¡Enviado! ¡Comunica la Revelación que has recibido de tu Señor, que, si no lo haces, no comunicas Su mensaje! Alá te protegerá de los hombres. Alá no dirige al pueblo infiel”.

Hay ruido entre la gente y dicen: “¿qué ha ocurrido? ¡No se puede quedar aquí! Hace tanto calor que aburre a la gente. ¿Qué quieren hacer aquí?

¿Acaso Dios ha mandado una orden al Profeta Muhammad (P)?

Alrededor del estanque de Qadir Jum, hay unos árboles grandes y sombreados. Algunas de las personas han limpiado bajo los árboles. El Profeta (P) está al frente y la gente está detrás de él. Quieren hacer el rezo bajo la sombra de los árboles.

Ahora se ha acabado su rezo y todos han rodeado al Profeta (P). Las personas han preparado un podio alto con las albardas de los camellos. El Profeta (P) sube al podio y manifiesta con su agradable voz: “¡oh musulmanes! alabamos a Dios. Nosotros adoramos a Dios y sólo le pedimos ayuda a Él. Intentamos ser como Dios quiere y de no hacer malos actos. Testifico que no hay más divinidad que Dios y que Muhammad (P) es su siervo y mensajero. ¡Oh gentes! quiero preguntarles a ustedes algo; ¿cómo he sido yo? ¿He cumplido correctamente mis deberes como un profeta?”

Todos responden en voz alta: “sí, nosotros aceptamos tus palabras. Dios te bendiga”.

El Profeta (P) continua: “bueno, ahora que aceptan mis palabras y saben que hay un Día de la Recompensa, escúchenme bien y con atención. Yo moriré dentro de unos días y dejaré dos cosas valiosas entre ustedes. Quiero ver cómo se comportan con ellas”

De repente, un hombre se levanta y grita: “¡oh Profeta! ¿Cuáles son estas dos cosas? Y respondió el Profeta (P): “una es el libro de Dios, el Corán, y la otra es mi familia. Les recomiendo mucho estas dos cosas valiosas. Si quieren tener éxito, guarden muy bien estas dos cosas. Síganlas y obedézcanlas”.

¿Qué pasa de nuevo? ¿Por qué el Profeta (P) está mirando de un lado al otro? Probablemente está buscando al Imam Ali (la paz de Dios sea con él). El Profeta (P) ve al Imam Ali (P) entre la gente y le dice desde el podio: “Ali, levántate y ven aquí. Quiero decir algo importante”

El Imam Ali (P) se levanta y va reposadamente hacia el Profeta (P).

Y el Profeta (P) manifiesta a la gente: “¡oh musulmanes! sepan que Dios Todopoderoso me ha ordenado por tres ocasiones que anuncie a Ali como mi sucesor”.

Entonces, el Profeta (P) toma la mano del Imam Ali (P) y la levanta para que todos la vean y dice después: “¡oh musulmanes! sepan que Ali es mi sucesor. Después de mí, Ali es su líder. Cada persona que me acepta como su líder, también Ali es su líder. ¡Oh Dios! aprecia a los que respetan a Ali, ayuda a quienes ayudan a Ali y sé enemigo de los que son enemigos de Ali”.

Después de un rato, el Profeta (P) levanta su cabeza hacia el cielo y dice con alegría: “se ha perfeccionado la religión y Dios ha otorgado su bendición”.

Se han acabado las palabras del Profeta (P) y ha bajado del podio. La gente está gritando de alegría y moviendo sus manos expresa sus sentimientos hacia el Imam Ali (P).

¡Qué escena tan magnífica! Los musulmanes van en grupos hacia el Imam Ali (P) y le felicitan.

Por eso, los musulmanes en todo el mundo celebran cada año esta fiesta y la llaman “Fiesta de Qadir Jum”.

ZB/ ZHN/

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